Transverso del abdomen. ¿Lo conoces?

Si has ido leyendo mi blog, estoy segura de que ya has oído hablar del transverso, de lo importante que es que sepamos de su existencia. Conocer su anatomía y sus funciones puede ayudarnos a entender mejor cómo debemos trabajarlo y para qué. Así que, ¡Vamos a ello!

¿Cuál es músculo transverso? 

El músculo transverso pertenece al conjunto de músculos que conforman la faja abdominal, junto con los oblicuos interno y externo y los rectos abdominales. Es el más profundo de todos los músculos de la pared abdominal. 

Se extiende desde las costillas hasta la pelvis y rodea nuestro cuerpo como si fuera un cinturón o una faja. El origen del músculo está en la vértebras lumbares, últimas costillas y la cresta iliaca y su inserción se encuentra en el recorrido de la línea alba y llega hasta el pubis. 

¿Cuáles son sus funciones?

  • Estabilizador del CORE. Forma parte del CORE junto con el diafragma, la . Es fundamental para conseguir una buena postura y estabilidad. Es necesario para que el tronco sea estable y pueda haber equilibrio. 
  • Estabiliza la columna lumbar. Al insertarse en estas vértebras, les da una buena sujeción. Un transverso fuerte hace que tu columna lumbar esté más estable. 
  • Participa en la respiración. Es un músculo espiratorio. Participa en la exhalación forzada, al vaciar los pulmones del todo o en situaciones como la tos o los estornudos. 
  • Es necesario en el control de la presión abdominal por su trabajo junto al diafragma y el suelo pélvico. 
  • Da soporte a las vísceras abdominales. 
  • También hace su función en la micción y la defecación, y se activa cuando vomitamos. 
  • Parto. Durante los pujos, este músculo se contrae ayudando a la expulsión del bebé y de la placenta. 

Se trata de un músculo poco conocido y con unas funciones de mucha importancia. Se debería activar en muchos momentos de nuestro día a día. Por ello, es importante hacer un buen trabajo del transverso abdominal, conocerlo y localizar para aprender a utilizarlo. Su correcta función es necesaria para un buen funcionamiento del cuerpo. 

¿Dónde y cómo se localiza se localiza?

Al ser un músculo profundo, no es fácil de localizar ni de palpar. Voy a contarte cómo puedes hacerlo. ¡Vamos a intentarlo!

  1. Túmbate boca-arriba, con las rodilla flexionadas y los pies apoyados en el suelo.
  2. Busca las crestas iliacas, son esos dos huesos que puedes tocar a ambos lados del abdomen en la parte baja. Quedan un poco por debajo de la altura del ombligo más o menos. 
  3. Coloca tus dedos por dentro de las crestas iliacas, dos dedos por dentro y por debajo de ellas. 
  4. Ahora prueba a espirar, a soltar todo el aire con fuerza y notar cómo se contrae mientras lo vas soltando. No es fácil notarlo y puede costarte, debes concentrarte. 

Si con la respiración no lo notas, otra manera de localizarlo es llevando el ombligo hacia dentro (como si quisieras pegarlo a la columna lumbar) mientras sueltas el aire. Si lo haces de esta forma, puede ocurrir que contraigas los abdominales más superficiales y no seas capaz de distinguir qué es lo que estás notando. Personalmente, me parece más sencilla la primera opción. 

Transverso y suelo pélvico 

Ambos músculos trabajan de manera sinérgica, es decir conjuntamente. Debería existir una activación refleja del suelo pélvico al activar el transverso y viceversa. Por lo que, la debilidad o lesión en uno de ellos, afectará directamente al otro. 

¿Qué pasa si mi transverso no funciona correctamente?

  • Dolor lumbar. Las malas posturas mantienen a tu abdomen desactivado. Si el abdomen no cumple su función, no nos protege bien del impacto y puede provocarnos ese dolor.
  • Mala gestión de las presiones abdominales. Si el transverso no se activa, la presión intra-abdominal aumenta más de lo debido con los esfuerzos pudiendo debilitar más el suelo pélvico. 
  • Debilidad en el suelo pélvico y patologías derivadas de la misma como la incontinencia o los prolapsos. 

¿Cuándo debería activarse?

El transverso debería activarse ante los esfuerzos. Previo a una tos o un estornudo, al coger un peso, al hacer un ejercicio abdominal o ante un desequilibrio. También debería activarse al hacer fuerza para ir al baño o durante los pujos en el parto. Es decir, su activación tiene que estar muy presente en nuestro día a día. 

Si esto no ocurre, hay que entrenarlo, reprogramarlo y conseguir automatizarlo. 

¿Cómo puedo trabajar mi transverso abdominal?

La manera más fácil de empezar a trabajar tu transverso es con la postura y la respiración. Crece, elóngate, prueba a soltar el aire y notar su activación. También ejercicios como el Pilates o los Hipopresivos lo trabajan y te ayudan a integrarlo en tu cuerpo como parte de él. Empezar a trabajarlo no es sencillo, requiere de concentración y control. Si no sabes cómo hacerlo o tienes dudas de si lo haces bien, busca profesionales que te enseñen y te ayuden a ir poco a poco integrándolo de una manera correcta.

No es fácil cambiar hábitos y costumbres, pero procura empezar a activarlo en tus actividades de la vida diaria. Sobre todo en aquellas que requieren más esfuerzo y más estabilidad de la columna lumbar. 

El objetivo de trabajar nuestro transverso es conseguir automatizar la activación para que su función sea la más óptima. Ten paciencia, esto no podemos hacerlo de un día para otro, hay que repetir mucha veces para que el cuerpo lo memorice.

Y tú, ¿activas tu transverso abdominal? ¡Cuéntame! 

Espero que os haya gustado el post de hoy y os haya servido. Si es así, por favor, compartidlo con aquellas personas que creáis que les puede interesar. 

¡Muchas gracias por leer!

Posturas de dilatación

¿Qué es exactamente la dilatación? ¿Cómo puedo ayudar a que el parto vaya más rápido? ¿Por qué moverse es tan importante? Hoy vamos a hablar de las posturas de dilatación y de lo importante que es hacer una dilatación activa. ¡Estoy segura de que esto va a interesarte!

¿Qué es la dilatación?

La fase de dilatación en el parto, normalmente es la fase más larga. La mayoría de las veces nos imaginamos el parto pensando en el momento del expulsivo, momento en el que empujamos con todas nuestras fuerzas para que el bebé salga. Pero, ¿y qué pasa con la dilatación? 

El periodo de dilatación puede ocupar hasta el 90% del tiempo de parto, es un proceso necesario (siempre que sea un parto vaginal) en el cual se abre el cuello del útero para que se produzca la salida del bebé. Gracias a las contracciones uterinas producidas por la hormona oxitocina, el bebé va descendiendo y el cuello del útero va desapareciendo (se borra) y se va abriendo. 

Según la Sociedad Española de Ginecología, la dilatación consta de dos fases:

  • Fase latente, contracciones irregulares de intensidad leve o moderada. En esta fase de produce el borramiento del cuello y la dilatación hasta los 4 cm. 
  • Fase activa, contracciones más frecuentes y de mayor intensidad y duración. Este periodo va desde los 4 cm. hasta la dilatación completa (10 cm.)

No existe una duración promedio del periodo de dilatación. Se trata de un proceso individual y único en cada mujer. 

La pelvis 

La pelvis es un hueso con una disposición y una anatomía muy específicos creados para poder parir. El bebé debe atravesar esta estructura bajando hacia el canal del parto para poder salir vía vaginal. 

Los huesos que la conforman son los dos huesos iliacos (ilion, isquion, pubis), el sacro y el coxis. Todos ellos se unen formando una estructura que puede recordar a una mariposa con alas abiertas (grandes y abiertas arriba y pequeñas y más juntas abajo). 

Estos huesos, en una situación normal, apenas se mueven los unos respecto de los otros, los músculos y los ligamentos presentes en la pelvis los estabilizan. Pero el día del parto, se segregan una serie de hormonas como la relaxina, que hacen que nuestra pelvis sea móvil, y todas esas estructuras se muevan para permitir la salida del bebé. 

¿Por qué es tan importante tener una pelvis móvil?

Si la pelvis tiene libertad de movimiento durante el proceso de dilatación, el parto podrá ir avanzando mejor y más rápido. Una buena movilidad de las articulaciones y estructuras de la pelvis, facilitan el descenso del bebé por el canal de parto. 

El bebé, en su descenso va girando y haciéndose hueco para poder bajar. Con los movimientos de la pelvis, puedes modificar los espacios y así ayudar a tu bebé. 

Hormonas y dilatación

Durante el periodo de dilatación se segrega la oxitocina, la hormona responsable de generar las contracciones uterinas tan necesarias para el descenso del bebé. Los nervios y el estrés pueden generar la liberación de la hormona adrenalina (opuesta a la  oxitocina) que hace que la mujer esté alerta y que el parto pueda ralentizarse.

La relajación contribuye a la liberación de oxitocina que como ya hemos dicho, es necesaria para una buena dilatación. 

Posturas de dilatación

El periodo de dilatación tiene algunos pilares fundamentales como son: 

  • Activación y movilidad. Ya hemos hablado de la pelvis móvil. 
  • Verticalidad. La verticalidad tiene como gran aliada a la fuerza de gravedad para ayudar al bebé a descender por el canal de parto. 
  • Descanso y relajación. La dilatación puede ser larga y, aunque el movimiento ayuda a favorecer el trabajo de parto, son necesarios periodos de parón y descanso. 

De todas formas, tu cuerpo es sabio y tienes que saber escucharlo. Te pedirá ciertas posturas, que, si además tu ya has practicado con anterioridad, las tendrás integradas y será mucho más fácil y natural. 

¿Qué beneficios aportan las posturas de dilatación?

  • Permiten un movimiento libre de la pelvis.
  • Te ayudan a controlar mejor el dolor de las contracciones.
  • Dejan la zona del sacro libre
  • Te ayudan a liberar la parte baja de la espalda ya que te permiten suspenderte o apoyarte en tu pareja/acompañante o en algún elemento como la camilla. 

Practicar las posturas de dilatación con tu pareja durante el embarazo puede ser de gran ayuda de cara al parto. Si las hemos ido haciendo, el día del parto seremos más conscientes y nuestro cuerpo nos pedirá hacer aquella en la que nos sintamos más cómodas. No se trata de hacer muchas posturas distintas sino de quedarnos con las que nos pida el cuerpo en ese momento. 

En todas ellas, se juega con el efecto de la gravedad y se permite un movimiento libre de la pelvis. Además, muchas de ellas, dejan la parte baja de la espalda libre para aplicar masaje, calor o presión y permiten hacer una pequeña tracción que alivie el dolor de la contracción. 

¿Cómo puedo aliviar el dolor sin la epidural?

  • Elegir posturas donde estés cómoda. 
  • Movimiento y posiciones verticales. El movimiento lo realizaremos entre contracción y contracción. Durante la contracción buscaremos posturas que nos alivien. 
  • Puedes utilizar una pelota de Pilates. Siéntate y mueve tu cadera. 
  • Usa el calor. Una ducha, un baño con agua caliente o un saco de semillas pueden ser buenos aliados. 
  • El masaje ayuda a la liberación de endorfinas y mejora la sensación de dolor. 
  • Electroterapia. Se pueden utilizar corrientes para llevar mejor el dolor. Si no lo has hecho nunca o no sabes como hacerlo, no es el momento de probar. 

En esto el acompañante tiene que ser un apoyo activo y estar por y para la mamá. Ayudar todo lo que nos deje, respetando siempre su espacio y voluntad. 

¿Y si llevo puesta la epidural? ¿Qué hago?

Cuando ponen la epidural, debemos intentar seguir moviendo la pelvis, bien sea activamente o con ayuda de nuestro acompañante. Hay que procurar hacer cambios posturales e intentar que las posiciones sean lo más verticales posible. La epidural no tiene que ser sinónimo de inmovilidad. 

Te animo a tener una dilatación activa, a prepararte y familiarizarte con estas posturas antes del gran momento, para que el día del parto te salgan de manera natural. Se que no es fácil, pero procura estar tranquila, el parto fluirá mejor. Todo va a salir bien. Estoy segura. Eres una guerrera. Parir es fisiológico y natural, sabes hacerlo. 

¡Muchas gracias por leer! ¡Espero que te haya servido! No te olvides de compartirlo si crees que puede servirle a alguien y no dudes en preguntar si te surge alguna duda. 

Fisioterapia para el suelo pélvico ¿Por qué?

Después del mes de agosto, ¡Volvemos a la carga con los blogs semanales! 

Os he hablado mucho sobre algunas patologías que afectan al suelo pélvico y esta semana me apetece retomar el curso hablándoos sobre la fisioterapia para el suelo pélvico en general; ¿Por qué existe esta especialidad?, ¿Qué trata?, ¿Qué puede aportarte? ¡Vamos a ello!

La fisioterapia es una disciplina de ciencias de la salud que abarca múltiples campos. Existen muchas especialidades como neurología, deportiva, pediatría, geriatría o suelo pélvico, entre muchas otras. Dentro de la especialidad de suelo pélvico, se incluirían, urología (aparato urinario), ginecología (aparato genital femenino), obstetricia (embarazo) o coloproctología (alteraciones que tienen en las que se ven involucrados, colón, recto y ano). 

Al igual que pasa en la medicina, la fisioterapia trata tantos aspectos, que cada día se hace más necesaria la especialización.  

En España, no existe un reconocimiento oficial de las especialidades de fisioterapia. La especialización se hace mediante la formación por máster o postgrados universitarios o a través de cursos. Así, aunque todos seamos fisioterapeutas, cada uno tenemos nuestra especialidad y nuestras competencias. A día de hoy, la fisioterapia está presente en tantos campos que es imposible poder abarcarlo todo. 

¿Fisioterapia para el suelo pélvico?

Fisioterapia para el suelo pélvico SÍ, SÍ, y mil veces SÍ.

Recordatorio: ¿Qué es el suelo pélvico? 

Ya os lo he contado muchas veces, así que ya lo sabéis, el suelo pélvico es un conjunto de músculos y ligamentos que se encuentran en la base de la pelvis, cerrando por abajo la cavidad abdominal. Se trata de una zona móvil con funciones propias y que, por supuesto, se puede trabajar.  

Para los/as olvidadizos/as, resumen rápido de las Funciones del Suelo Pélvico

  • Función de sostén. Mantiene los órganos de la pelvis en su sitio. 
  • Función reproductiva. 
  • Función Sexual. 
  • Función Estabilizadora. Músculos que participan en la función postural global. 

Fisioterapia y Suelo Pélvico 

La fisioterapia se encarga de prevenir, educar y rehabilitar para garantizar la buena funcionalidad y movilidad del sistema músculo-esquelético de los pacientes a través de la valoración, el diagnóstico clínico y el tratamiento.

Si la fisioterapia interviene cuando hay alteraciones en el sistema músculo-esquelético,  y hemos dicho que el suelo pélvico es un conjunto de músculos y ligamentos. ¿No crees que es una buena explicación para entender por qué una parte de la fisioterapia se centra en el cuidado del periné? 

Cuando existe una alteración de la función de la musculatura del suelo pélvico podemos acudir a un fisioterapeuta especializado para que nos ayude.

Desde la fisioterapia se hace un trabajo de integración del suelo pélvico en nuestro esquema corporal. Se trabaja la reeducación de la musculatura del periné, que se puede fortalecer, estirar o relajar, como se hace con otros músculos, dependiendo de la causa de la alteración. 

Además, cuando existe un problema en el suelo pélvico, no se trabaja exclusivamente en esa zona.  Es muy importante realizar una valoración de las zonas que están estrechamente relacionadas con el mismo como pueden ser, el abdomen, el diafragma y la zona lumbar. El fallo de uno de ellos puede alterar el funcionamiento del resto.

¿Qué abarca la fisioterapia de suelo pélvico?

*Los hombres, aunque en menor medida que las mujeres, también tienen alteraciones del suelo pélvico que afectan a su aparato genital y pueden provocar disfunciones sexuales o dolor. 

  • Obstetricia. Incluye todo lo relacionado con el embarazo, el parto y el postparto. Desde la fisioterapia se hace un acompañamiento durante todo el proceso para conseguir el estado de salud más óptimo en esta época de tantos cambios corporales y emocionales. 
  • Coloproctología. Patologías del área anorrectal. Estreñimiento, prolapso, incontinencia fecal o de gases … 

No siempre es necesario tener un problema para acudir al fisioterapeuta. Puedes ir simplemente para hacerte una valoración y así, conocer cuál es el estado a nivel muscular de tu suelo pélvico y aprender a trabajarlo. 

Tantos años siendo un tema tabú en nuestra sociedad ha hecho que desconozcamos nuestro periné y que pasemos por alto señales de que algo está fallando en él. No dejemos que esto siga pasando. 

El tratamiento se hace individualizado y personalizado en base a lo obtenido de la entrevista y la valoración fisioterápica.

Las técnicas de tratamiento son muy variadas dependiendo del problema. Se utilizan técnicas como la terapia manual, la electroestimulación, la diatermia o ejercicios específicos, entre muchas otras. 

¿Por qué elegí esta especialidad? 

Desde el principio me llamó la atención, comencé a indagar y a formarme y ahora soy una enamorada de ella. Me encanta ayudar y acompañar a las personas, ver cómo mejoran y cómo se superan. Las disfunciones de suelo pélvico pueden afectar mucho la calidad de vida de quién las sufre, y poder aportar mi granito de arena para que mejore es un maravilloso regalo. 

Resumiendo…

La fisioterapia puede ser una buena aliada si tu suelo pélvico falla o quieres hacer un trabajo de prevención. No somos la solución a todos los problemas y no todo podemos tratarlo, pero sí podemos ayudarte a mejorar en muchas ocasiones donde la musculatura falla.

Siempre es recomendable un buen trabajo de educación y prevención para evitar que la función del suelo pélvico se vea afectada y para que nuestro cuerpo esté preparado para soportar los cambios o alteraciones que puedan producirse. 

Es momento de cuidarse: cualquier alteración de nuestro periné va a alterar a nuestra calidad de vida, afectando nuestro estado físico y emocional. Hay que cuidarlo como cualquier parte de nuestro cuerpo, hacerlo visible, conocerlo y mimarlo.

Espero que te haya gustado el post de hoy. ¡Muchas gracias por leer! 

Prostatectomía y Fisioterapia Especializada en Suelo Pélvico

Hoy hablamos de suelo pélvico masculino. Sí amigos, vosotros también podéis tener problemas. ¿Qué consecuencias tiene una prostatectomía en el suelo pélvico? ¿La incontinencia urinaria tras la prostatectomía tiene solución? ¿Por qué se realiza esta cirugía? ¡Vamos a hablar sobre ello!

¿Qué es la próstata?

La próstata es una glándula que forma parte del sistema reproductivo masculino. Participa en la producción del semen y se encuentra rodeando la uretra (conducto que saca la orina de la vejiga al exterior), por ello, su inflamación puede dar problemas urinarios. 

¿Qué es una prostatectomía?

Se trata de una cirugía que consiste en la extirpación parcial (prostatectomía simple) o total (prostatectomía radical) de la próstata y algunos de los tejidos que la rodean. Existen diferentes vías de intervención (retropúbica, laparoscópica, robótica o perineal). A día hoy, y con todos los avances que se han hecho, se intentan realizar intervenciones poco invasivas y agresivas para dañar las estructuras que rodean a la próstata lo menos posible.

¿Cuándo se realiza esta intervención?

Las prostatectomías normalmente están indicadas en casos de cáncer de próstata o cuando hay una hipertrofia o una hiperplasia importante de la próstata (aumenta su tamaño). 

¿Y qué consecuencias tiene esta cirugía?

Toda cirugía implica unos riesgos, simplemente por ser una cirugía (infecciones, anestesia…). En el caso de la prostatectomía las secuelas dependerán del grado de afectación, del estado en el que estuviéramos previo a la cirugía, del tipo de cirugía, de la edad, etc. Todo ello, unido a cualquier daño causado durante la intervención (daño a nervios o vasos sanguíneos) influirá directamente en el postoperatorio y la recuperación total o no tras la cirugía.

La sintomatología más frecuente tras una prostatectomía es:

Si te vas a someter a una prostatectomía, ya sea simple o radical, es fundamental que estés informado y sepas las consecuencias que ésta puede tener. Debe ser una decisión tomada con toda la información disponible, y consensuada y meditada con el urólogo. 

Tenéis varías guías de ayuda para afrontar las secuelas de esta cirugía en la página del Michigan Cancer Consortium. 

¿Qué puede hacer la fisioterapia por mi? 

La fisioterapia de suelo pélvico tiene un papel importante en la recuperación tras la cirugía de próstata y puede ayudar en secuelas como la incontinencia urinaria y anal, las disfunciones sexuales, o los problemas de estreñimiento. 

Comenzar la reeducación del suelo pélvico cuanto antes aumenta las probabilidades de recuperación. El trabajo de la musculatura ayuda a conseguir un mayor control de la continencia y la recuperación de la función eréctil del pene. 

Es importante señalar, que además del trabajo de recuperación sería bueno hacer un trabajo previo a la operación. Un trabajo preoperatorio de la musculatura del suelo pélvico para partir de una mejor base y disminuir la gravedad de las posibles secuelas que puedan quedar. 

¿Qué técnicas utiliza la fisioterapia?

  • Neuromodulación del tibial posterior. Se trata de poner una corriente a través del nervio tibial posterior con el fin de llegar al centro de la micción y conseguir una inhibición del músculo detrusor (evitando que haya contracciones en la vejiga).
  • Diatermia. Mejora el trofismo de la musculatura y es muy eficaz para el tratamiento de cicatrices. 
  • Reeducación vesical. La observación y el uso de calendarios miccionales son una buena herramienta para reeducar nuestra vejiga. 
  • Ejercicios de fortalecimiento de la musculatura de suelo pélvico y del transverso del abdomen. Realizar los ya conocidos ejercicios de Kegel de contracción de la musculatura perineal en diferentes posiciones y siguiendo las pautas e indicaciones de un profesional. ¡No hay que volverse loco haciendo ejercicios ni obsesionarse!
  • Hipopresivos. Los ejercicios hipopresivos pueden ser de ayuda junto con otras técnicas para fortalecer y mejorar la activación de la musculatura profunda del abdomen y del suelo pélvico.  

Además del trabajo por parte de la fisioterapia, en el caso de la incontinencia, existen dispositivos como las pinzas uretrales que ayudan a no disminuir la calidad de vida y que se pueden utilizar mientras se trabaja en la recuperación. En el caso de la disfunción eréctil, la fisioterapia puede ser una buena ayuda, pero también se trata con fármacos, terapia psicológica, prótesis peneanas…

Abordaje multidisciplinar 

El abordaje multidisciplinar de estos pacientes es fundamental, no solamente desde el ámbito médico y de la fisioterapia, sino también desde la psicología. La calidad de vida en estos pacientes disminuye y esto afecta al estado ánimo llegando a producir cuadros de ansiedad y depresión.  

Cambiar algunos hábitos también es importante. 

Tener unos buenos hábitos nutricionales, miccionales y defecatorios es fundamental para que haya una buena recuperación. Debemos tener en cuenta cosas como: evitar realizar grandes esfuerzos, controlar la ingesta de líquidos, evitar estimulantes como el alcohol o el café, hacer una dieta rica en fibra para evitar el estreñimiento, etc. 

En definitiva, conocer cuales son las secuelas que puede ocasionar una intervención simple o radical de la próstata es fundamental para afrontar la recuperación desde el conocimiento y tratando de ser lo más eficaces posible. No en todos los casos se podrá conseguir una recuperación total, pero hay que luchar por conseguir la mayor mejoría posible dentro de las circunstancias individuales de cada paciente. 

Si te has sometido a una cirugía de próstata, o vas a hacerlo, o si conoces a alguien que se encuentre en esta situación, pide ayuda a profesionales especializados en esto que te ayuden, te guíen y te orienten hacia el camino más acertado para ti. 

Espero que os haya gustado el post de hoy, no os olvidéis de mandarlo si pensáis que a alguien le puede servir. 

¡Muchas gracias por leer el Blog! 

BOLAS CHINAS ¿SI O NO?

Hoy nos toca hablar sobre las bolas chinas. ¡Seguro que has oído hablar de ellas! ¿Sabes para qué se utilizan? ¿Las puede utilizar cualquier mujer? ¿Sirven para fortalecer el suelo pélvico? ¿Cuánto tiempo debo utilizarlas? ¿Son un juguete sexual? Todas estas dudas las vamos a ir resolviendo a lo largo del post de hoy. ¡No te lo pierdas!

Qué son las bolas chinas y para qué sirven

Las bolas chinas son un dispositivo que se introduce por la vagina y que está formado por una o dos bolas unidas por un cordón. Estas bolas, tienen en su interior otra bola más pequeña que hace que cuando las llevamos colocadas y estamos en movimiento se produzca un choque contra las paredes que genera una vibración. Esta vibración provoca una contracción involuntaria de los músculos de nuestra vagina, haciendo que estos trabajen. Por tanto, las bolas chinas son un instrumento muy útil para el trabajo del tono y la fuerza de la musculatura del suelo pélvico. 

Comúnmente se cree que las bolas chinas son un juguete sexual, pero este es un concepto equivocado. Las bolas chinas no generan placer sexual como tal. Al ser un elemento que mejora el tono y la fuerza del suelo pélvico de las mujeres, puede mejorar las relaciones sexuales. Un suelo pélvico fuerte y trabajado mejora la calidad de las relaciones sexuales y de los orgasmos.  

¿Cuándo se usan las bolas chinas?

Cualquier mujer que tenga un suelo pélvico sano y con un tono suficiente puede utilizar las bolas chinas, pero es necesario que haya un mínimo de fuerza. Las bolas chinas no sirven para todas las mujeres, ni son la solución a todos los problemas del suelo pélvico. 

¿Qué beneficios me aporta utilizar las bolas chinas?

  • Prevenir problemas como la incontinencia tanto urinaria como fecal, o el prolapso.
  • Conseguir una mejor recuperación tras un parto o una cirugía.
  • Aumentar el tono y la fuerza de la musculatura y mejorar el flujo sanguíneo de la zona, mejorando así la lubricación y el placer durante las relaciones sexuales (llegar más fácil al orgasmo y tener orgasmos más intensos).

Recomendaciones de uso 

¿En qué situaciones serían más recomendables?

Las bolas chinas son muy útiles en procesos donde hay presente una debilidad de la musculatura del suelo pélvico. Según la patología presente se utilizarán como complemento al tratamiento en el que se utilizarán otras técnicas. Algunas situaciones que pueden beneficiarse del uso de las bolas chinas son:

  • Preparar nuestro suelo pélvico antes del embarazo.
  • La llegada de la menopausia. La bajada de estrógenos y la pérdida de calidad del tejido hace que el suelo pélvico se debilite en este periodo delicado de la mujer y que aparezcan problemas como la incontinencia o los prolapsos. ¡Haz trabajo preventivo para que eso no ocurra!
  • Recuperación post-parto (haya sido parto vaginal o cesárea y una vez pasada la cuarentena).
  • Estreñimiento crónico, mujeres que practican deportes de impacto, que cargan muchos pesos, etc. Cualquier acción que nos lleve a generar constantemente una hiperpresión en el abdomen puede provocar la debilidad de la musculatura del suelo pélvico. 
  • En cirugías abdomino-pélvicas, tanto antes como después podrían utilizarse, pero siempre bajo prescripción de un especialista y respetando los plazos de curación.  

Mi recomendación es que antes de comprarte unas bolas chinas y comenzar a usarlas, te hagas una valoración del suelo pélvico y sea un profesional quien te diga si en tu caso es recomendable utilizarlas o no.

Kegel con bolas chinas

¿Cuándo NO debes usar las bolas chinas? 

  • Durante el embarazo y tras el parto antes de terminar la cuarentena tras el parto.
  • Si tu suelo pélvico está muy hipotónico. (Está tan débil que no eres capaz ni de mantener las bolas chinas en su sitio. Si es tu caso no desesperes, ¡Tendrás que trabajar un poco más antes de poder ponértelas!)
  • Cuando hay una hipertonía o dolor en la zona del suelo pélvico.
  • Si sientes dolor al ponerte las bolas y al hacer ejercicio con ellas. 
  • Durante las relaciones sexuales con penetración o mientras llevas puesto un tampón o la copa.
  • Tras una cirugía de la zona abdomino-pélvica. Hay que respetar los tiempos de recuperación del cuerpo. 

¿Cómo elijo las bolas chinas?

La elección de las bolas chinas es muy importante. ¿Una bola o dos? ¿Qué peso? ¿Qué diámetro? Hay un montón de dudas que pueden surgirnos a la hora de elegir bolas chinas. Se debería empezar al inicio con una única bola china de poco peso y mayor diámetro (más fácil de mantener) y conforme vayamos progresando podremos pasar a bolas de mayor peso, menor diámetro e incluso dos bolas.

¿Cómo coloco las bolas chinas y cuánto tiempo debo llevarlas?

Debes colocarla como colocarías un tampón con el cordón sobresaliendo para que sacarla sea más fácil. Una vez puesta ya puedes empezar con tu actividad ¡Muévete! Haz Kegel, anda… 

En cuanto al tiempo, hay que ir poco a poco. Empezar con unos 10/15 min, dos o tres veces por semana e ir aumentando el tiempo en función de cómo progresamos. Tenemos que ser capaces de mantener esa bola en el interior de la vagina mientras nos movemos o hacemos los ejercicios de Kegel (si no somos capaces de hacerlo, quizá no debamos utilizarla o tengamos que cambiar de bola). 

Colocación bolas chinas

La limpieza de las bolas chinas es súper importante. Debes limpiar bien la bola antes y después de usarla con agua tibia y jabón neutro. ¡No te olvides!

Si quieres empezar a utilizar las bolas chinas, hazte una valoración del suelo pélvico y tu fisioterapeuta especialista te dirá si puedes utilizarlas o no y te explicará cómo hacer una rutina de entrenamiento para mejorar el tono y la fuerza. Y no te olvides, si llevas puestas las bolas chinas ¡Muévete! No te servirán de nada si te quedas sentada.  

¿Te ha ayudado este post? ¿He resuelto tus dudas? Si te surgen más dudas escríbeme o déjame tu comentario ¡Te responderé encantada!

¡Muchas gracias por leer! Si te ha gustado ayúdame a compartirlo y difundirlo.

¿TIENES ESTREÑIMIENTO?

Si es así, ¡Creo que este post puede ayudarte!

El estreñimiento es un trastorno común, que por nuestros hábitos y nuestro estilo de vida actual, está muy presente en nuestra sociedad. Se trata de un problema que está completamente normalizado y asumido y pensamos que no requiere de un tratamiento específico más allá de cambios en nuestra alimentación. ¡No te dejes engañar! El estreñimiento tiene serias consecuencias en tu suelo pélvico y puede traer con él disfunciones importantes en este nivel.

¿Qué es el estreñimiento?

Se considera que una persona sufre estreñimiento cuando evacúa menos de tres veces por semana, presenta heces duras teniendo que realizar grandes esfuerzos para expulsarlas, no tiene una sensación de vaciado completo del recto, o incluso debe ayudarse de técnicas manuales para evacuar. En resumen, una función defecatoria saludable es aquella en la que la persona realiza al menos tres deposiciones semanales sin realizar ningún esfuerzo. 

El estreñimiento está presente en más de un 25% de la población. Durante la infancia es más frecuente en los niños y en la edad adulta lo sufren más las mujeres . 

El estreñimiento puede dar diversos síntomas como dolores en el abdomen, hemorroides, gases, hinchazón, falta de apetito, cansancio o dolores de espalda, entre otros. Todos estos síntomas repercuten en nuestro suelo pélvico haciéndolo más vulnerable y debilitándolo. Si no se pone solución, el estreñimiento puede volverse un problema crónico que afecta directamente en la calidad de vida de quien lo padece. 

¿Por qué tengo estreñimiento?

Algunas de las causas del estreñimiento pueden ser:

  • Sedentarismo.
  • Estrés.
  • Ingesta de ciertos fármacos.
  • Mala alimentación, falta de hidratación y malos hábitos en general.
  • Algunas enfermedades (aparato digestivo, neurológicas, psiquiátricas…)
  • Personas que están largos periodos encamadas (personas mayores, post-operatorios…). 
  • Después de una cirugía abdominal o pélvica.
  • También, puede aparecer durante el embarazo, tras el parto o en la menopausia. 

Muchos de estos factores pueden alterar el transito intestinal y favorecer la aparición del estreñimiento pero son modificables, por lo que está en nuestra mano poder cambiarlos. 

¿Cómo afecta el estreñimiento al periné?

El estreñimiento es un gran enemigo de nuestro periné. Abdomen y suelo pélvico guardan una importante relación, por lo que, cualquier alteración a nivel digestivo puede afectar al estado de nuestro periné. 

Los esfuerzos que realizas para evacuar día tras día hacen que la musculatura del periné se vaya debilitando y puedan aparecer disfunciones del suelo pélvico (incontinencia urinaria, incontinencia fecal, hemorroides o prolapsos).

¿Cómo puede ayudarte la fisioterapia? 

Desde la fisioterapia especializada en suelo pélvico podemos valorar tu suelo pélvico, trabajar el abdomen, el diafragma y la musculatura del periné y enseñarte a gestionar las presiones generadas a nivel abdominal, tratando de mantener o recuperar las funciones que están alteradas.Los objetivos principales de la fisioterapia con respecto del estreñimiento son los siguientes:

  1. Trabajar la musculatura del periné. Normalizar el tono para garantizar una correcta función de la misma. Para ello será fundamental la higiene postural, la relajación del diafragma o el uso de técnicas miofasciales para el abdomen. 
  2. Educación postural y trabajo de respiración para conseguir una buena gestión de las presiones a nivel intra-abdominal y llegar a realizar una correcta evacuación sin debilitar ni dañar la musculatura. Es fundamental tener un buen control abdominal. 
  3. Trabajar en cambiar hábitos y conductas y tratar de llevar una vida saludable con actividad física, buena alimentación e hidratación para conservar un ritmo regular de evacuación. 
  4. Reeducar la sensibilidad a nivel rectal si ésta estuviera afectada. Esta técnica consiste en disminuir el umbral de necesidad para evitar que se acumulen las heces en el recto. 

Estos objetivos no serán iguales en todos los pacientes y variarán en función de las circunstancias y problemas de cada uno. El tratamiento siempre es personal e individualizado y tras haber realizado una valoración completa.  

¿Qué postura es la que debo adoptar? ¿Cómo debo respirar?

La postura a la hora de ir al baño y la respiración que acompaña al esfuerzo para la evacuación serán fundamentales para facilitar la salida de las heces del recto al exterior. 

Postura

Postura correcta estreñimiento.
  • La postura debe ser erguida, no te encorves. Crece y elóngate. Siéntate sobre “los huesos del culo”, los isquiones. Desde esta posición la musculatura profunda del abdomen (el transverso) está activa para ayudarnos a evacuar y el diafragma tiene el espacio suficiente para moverse con mayor libertad. 
  • Eleva las rodillas por encima de las caderas y mantén los pies separados entre sí, como si estuvieras en posición de cuclillas. Para levantar las rodillas utiliza un elevador, cualquier invento que se te ocurra (una pila de libros, por ejemplo) y si no tienes nada, puedes colocarte de puntillas. De esta manera, abrimos el ángulo que deben sortear las heces para salir al exterior facilitando su evacuación. 

Respiración 

La respiración que se realiza normalmente para empujar es cogiendo aire y conteniéndolo dentro mientras se hace el esfuerzo. Pero, siento deciros que NO,  esta no es la manera correcta. Cuando quieras evacuar, a partir de ahora suelta el aire, vacía tus pulmones, suéltalo frunciendo tus labios como si dijeras la letra “F”. Con esta respiración evitarás un aumento excesivo de la presión abdominal interna.

Consejos:

  • No te aguantes las ganas, si tienes ganas de ir al baño no esperes. 
  • Siéntate bien en el váter para favorecer la evacuación.
  • Tómate tu tiempo y no quieras correr. Respira y relájate. 
  • Cambia los hábitos y conductas que puedan favorecer la aparición del estreñimiento. 
  • Cuida tu periné y observa cómo se comporta. Toma conciencia del mismo. 

Cambiar los hábitos e introducir nuevas rutinas no es sencillo y puede costarte algún tiempo. No debes olvidar cuidar tu periné. El estreñimiento no debe ser visto como un trastorno normal, es común en nuestra sociedad, pero en ningún caso normal. Busca una solución y evita las posibles consecuencias que puede traer padecerlo.  ¡Ya verás como el estreñimiento mejora y tu calidad de vida aumenta!

DESMONTANDO MITOS SOBRE EL SUELO PÉLVICO

Existen cantidad de creencias erróneas relacionadas con el suelo pélvico. 

¿Los hombres tienen suelo pélvico? ¿Solo hay que trabajar el suelo pélvico durante el embarazo? ¿Con hacer ejercicios de Kegel basta? 

En el blog de hoy hablamos de algunos de estos temas para que conozcas un poco más sobre el suelo pélvico y porqué cuidarlo. 

  • Los hombres no tienen suelo pélvico. 

Hombres y mujeres tienen suelo pélvico desde que nacen hasta que se mueren. Y no solo eso, sino que, además, al igual que las mujeres, pueden tener disfunciones del mismo (dolor pélvico, incontinencia, disfunción eréctil, estreñimiento…) . 

Así que tú, como hombre, también debes cuidar y ejercitar tu suelo pélvico como parte de tu cuerpo que es y si tienes un problema ¡Acude a un profesional que te ayude! ¡No solo tratamos las disfunciones perineales en las mujeres!

  • ¿Para qué voy a trabajar el suelo pélvico si no tengo ningún problema? 

Quizá no tengas ningún problema en tu suelo pélvico, eres joven y  estás sana/o, pero, ¿quién te dice que con el paso del tiempo no puedas padecerlo? 

En tu mano está prevenir futuros problemas. Existen numerosos factores de riesgo que afectan a la salud del suelo pélvico. Conoce cuales son y ejercita tu suelo pélvico de manera regular ¡Al igual que haces con el resto de tu cuerpo!. 

  • Un buen momento para entrenar mi suelo pélvico es cuando voy al baño. Si soy capaz de cortar el pis, tengo un buen suelo pélvico. 

Hace unos años se recomendaba a las mujeres que trabajasen su suelo pélvico cortando el pis cuando iban al baño. Se conoce este concepto como “Stop pipí”. Actualmente sabemos que esta práctica, lejos de ayudar, lo que hace es favorecer que aparezcan infecciones de orina (no se produce un vaciado completo de la vejiga). 

Si quieres saber como está tu suelo pélvico y entrenarlo acude a un profesional que te valore y te diseñe un buen programa de entrenamiento. 

  • Si se me escapa una gotita al reír, toser, estornudar o saltar es normal. Lo dicen en la tele. 

Esto NO ES NORMAL, se llama INCONTINENCIA. La incontinencia es la pérdida involuntaria de orina y se puede dar por varias causas y muchas de ellas tienen solución. 

Hoy en día, en nuestra sociedad, la incontinencia urinaria está más que asumida como un momento por el que toda mujer va a pasar, y hablamos de mujer, porque el mayor porcentaje que lo sufre es el sexo femenino, pero también pueden padecerla los hombres. 

Si tienes pérdidas de orina acude a un profesional que te ayude y te dé herramientas para mejorar. Trabaja con tu cuerpo, se consciente de tu problema y modifica tu entorno, cambiando hábitos y creando nuevas rutinas (consumo de líquidos, cuidar la alimentación, evitar consumo de excitantes, etc.) que te ayuden a corregir los factores que facilitan su aparición. La higiene en estos casos es fundamental para reducir el riesgo de infecciones. 

Y si no tienes pérdidas, haz trabajo de prevención, no olvides tu suelo pélvico, trabájalo y cuídalo para evitar futuras complicaciones.

  • Las bolas chinas como remedio a todos los problemas de suelo pélvico. 

Las bolas chinas son un dispositivo formado por una o dos bolas unidas por un cordón. En el interior tienen otra bola más pequeña que hace que cuando las llevamos colocadas y estamos en movimiento se produzca un choque contra las paredes que produce una vibración. Esta vibración provoca una contracción involuntaria de los músculos de nuestra vagina, haciendo que estos trabajen. 

Este dispositivo puede ayudar a trabajar tanto el tono como la fuerza de la musculatura del periné, pero para eso es indispensable que antes sepamos cómo está nuestro suelo pélvico. Las bolas chinas no le sirven a todo el mundo y no son la solución para todo. En según que casos pueden ser incluso perjudiciales. 

Si tienes un problema en tu suelo pélvico, acude a un profesional que valore tu caso individual y no uses las bolas chinas sin indicación. 

En caso de no tener problemas de suelo pélvico, mi recomendación es que acudas igualmente a hacerte una valoración antes de usarlas. 

  • El estreñimiento es normal. ¿En qué va a afectar a mi suelo pélvico?

Que esté muy presente en nuestra sociedad no quiere decir que sea normal. El estreñimiento se ha vuelto un trastorno común que cada vez está más presente debido al modo de vida actual, nuestros hábitos y el estilo de vida. 

El estreñimiento trae consigo síntomas como el dolor abdominal, los gases o la hinchazón, entre otros. Además, supone realizar grandes esfuerzos para expulsar las heces, lo cual genera una hiperpresión en la zona abdominal. Todo esto repercute de manera directa sobre nuestro suelo pélvico y lo hace más vulnerable. 

Factores como el estrés , la mala alimentación o el sedentarismo es fundamental tenerlos en cuenta si sufrimos estreñimiento. Tener buenos hábitos y cuidar tu periné mejorarán tu estreñimiento y, por lo tanto, tu calidad de vida. 

  • ¿Dolor con la menstruación? ¡Quién no tiene!

Se llama dismenorrea y nos indica que algo no está funcionando como debería. Sentir pesadez o una sensación de incomodidad puede ser normal debido a la inflamación que se produce, pero asociar menstruación y dolor no es correcto. Esos dolores que afectan a la calidad de vida, y llegan incluso a ser incapacitantes durante algunos días, no son normales. El cuerpo nos emite una señal en forma de dolor para indicarnos que algo está fallando. Existen diversas causas que pueden provocar este dolor, hay que estudiar cual es el origen y tratarlo. Busca ayuda si te pasa y ponle soluciones. 

Es fundamental que haya una buena educación menstrual tanto para la mujer como para el entorno. 

  • El suelo pélvico solo importa durante el embarazo. 

NO. Quizá la primera vez que hayas oído hablar de tu suelo pélvico haya sido durante el embarazo (lo cual me parece profundamente triste), pero tengo que decirte que tu suelo pélvico lleva contigo desde que naciste. El embarazo es un momento esencial para el suelo pélvico y hay que prestarle especialmente atención, pero hay que cuidarlo siempre. 

  • Que me moleste durante las relaciones sexuales es normal. 

Cicatrices, musculatura hipertónica, presencia de puntos gatillo, etc. son algunos de los factores que puede provocar dolor en las relaciones sexuales. Todos ellos se pueden tratar y en la mayoría de casos mejorar e incluso eliminar la molestia. Busca la causa de tu dolor. ¡Es importante disfrutar de las relaciones sexuales! 

  • Para trabajar el suelo pélvico basta con hacer ejercicios de Kegel y además son muy sencillos de realizar.

Aunque los ejercicios de Kegel parezcan simplemente ejercicios de contracción y relajación de la musculatura perineal (que lo son), no son sencillos de realizar. La mayoría de las/los pacientes que vienen a consulta necesitan aprender a hacerlos aislando la contracción de estos de la de otros músculos (como pueden ser glúteos, aductores, rectos del abdomen…) y por lo tanto necesitan un aprendizaje para realizarlos correctamente. Tampoco ayuda a realizarlos la falta de conciencia que tenemos sobre la zona de nuestro periné, cuanto más sabemos sobre él, más fácil es trabajarlo. 

Los ejercicios de Kegel son una herramienta más para trabajar el suelo pélvico, pero al igual que las bolas chinas, no siempre van a ser la solución. 

Si hay un problema o simplemente quieres prevenirlo acude a un especialista que te ayude y te aconseje. 

¿Tú también creías alguno de estos mitos? ¿Se te ocurre alguno más? Poco a poco os iré contando más falsos mitos que rodean todo lo relacionado con el suelo pélvico. 

¡Espero haberte ayudado! Y ya sabes, si tienes cualquier duda o problema, ¡No dudes en contactar conmigo!

SÍNDROME DE DOLOR PÉLVICO CRÓNICO ¿Y AHORA QUÉ?

El dolor pélvico crónico (DPC) es aquel que se localiza en la zona de la pelvis, desde la parte baja del abdomen y que persiste durante por lo menos seis meses de manera continua o intermitente. Este síndrome pueden padecerlo tanto hombres como mujeres independientemente de la edad que tengan.

Suelo Pélvico Femenino

Este dolor puede llegar a ser muy incapacitante y tiene un impacto importante en la vida, en el cuerpo y en la mente de quien lo sufre. La calidad de vida de las personas que lo padecen disminuye notoriamente. 

El abordaje de estos pacientes  no es tarea fácil. Existe una gran dificultad para hallar el origen del dolor y dar con el diagnóstico adecuado. Además sufren el desgaste psicológico de alguien que tiene que ir de especialista en especialista buscando ayuda sin encontrar respuesta, sumado al dolor con el que conviven día a día. Por la complejidad que implica el diagnóstico, el abordaje de estos pacientes tiene que ser multidisciplinar (médicos especialistas en uro-ginecología, en aparato disgestivo, fisios, psicólogos, etc.).

El origen o la causa de este dolor puede ser muy diverso. Existen factores orgánicos, psicoemocionales y ambientales que pueden llevar a la presencia del mismo. 

En muchas ocasiones, aunque la causa inicial de este dolor desaparezca, el dolor persiste, o bien porque se han visto afectadas otras zonas de la esfera pélvica o bien porque el sistema nervioso central nos sigue enviando una señal de dolor, se vuelve más sensible (sensibilización central). Por ello, para el tratamiento, es imprescindible conocer cómo funciona el sistema nervioso ante el dolor. 

¿Qué características tiene el Síndrome de Dolor Pélvico Crónico? 

  • Es un dolor que puede ser continuo o intermitente y su intensidad puede variar a lo largo del día.
  • Puede ser un dolor inespecífico de la región pélvica (no se puede señalar a punta de dedo).
  • Puede llegar a ser muy incapacitante en la vida diaria de quien lo sufre afectando no solo físicamente sino psicológicamente  (deporte, trabajo, actividad sexual, relaciones sociales, etc.)
  • Entre los síntomas más frecuentes que los pacientes suelen referir encontramos:
    • En la mujer: Dolor en la parte baja del abdomen, el periné, la vagina, uretra, vulva, región anal y asociados o no a otros síntomas de la esfera pélvica (incontinencia, problemas en la relaciones sexuales, etc.) 
    • En el hombre: Dolor y/o ardor en la región baja del abdomen y del periné, en testículos, ano y pene. Dolor o molestias con la eyaculación o al orinar. 

¿Cuál puede ser la causa de mi dolor?

  • En las mujeres puede haber causas ginecológicas (infecciones del tracto urinario, procesos inflamatorios, endometriosis, síndrome de congestión pélvica etc.) y  a veces pueden ser dolores que tiene que ver con el ciclo menstrual (dismenorrea, síndromes premesntruales, inflamación, etc.)
  • En los hombres, los problemas de próstata suelen tener un papel protagonista en la relación con este síndrome. Se suele utilizar el término Prostatitis Crónica Bacteriana para referirse al DPC. 
  • Genito-urinarias (infecciones, inflamación, obstrucciones a nivel uretral, etc.)
  • Gastrointestinales  (Colón irritable, colitis úlcerosa, hernias, etc.)
  • Neurológicas (atrapamiento de un nervio que no permita una buena conducción)
  • Músculo-esqueléticas (hipertonías, problemas en la postura, etc.)
  • Psicológicas y Sociales. La manera de afrontar el dolor es determinante para su evolución. 

¿Cómo te puede ayudar la fisioterapia si padeces DPC?

Aunque sea muy complicado, lo más importante es realizar un buen diagnóstico. Una vez lo tengas y dependiendo del caso y del propio diagnóstico, la fisioterapia especializada puede ser una buena herramienta para tratar tu dolor. 

Desde la fisioterapia es imprescindible hacer una buena valoración en la que se incluyan la historia clínica (donde además se aporten las pruebas que te hayan realizado como electromiográficas, ecografías, resonancias, etc.) y una exploración física (postura, musculatura, sensibilidad, etc.).  

Tras la valoración se hace una propuesta de tratamiento individualizado. El abordaje de los tejidos implicados se realiza con diversas técnicas que nos permitirán acceder al sistema nervioso central en el caso de haberse producido una sensibilización central. El objetivo es mejorar la calidad de los tejidos y favorecer la movilidad necesaria de los mismos. 

Uno de los puntos más importantes en el tratamiento es la educación al dolor, que básicamente es ayudar al paciente a entender porqué le pasa y comprender cómo funciona su cuerpo frente a ese dolor. 

¿Qué puedo hacer para mejorar mi calidad de vida? 

Te voy a dejar algunos consejos por aquí que pueden servirte en tu día a día y pueden ayudarte a disminuir tu dolor. 

  1. Utiliza tu respiración y realiza técnicas de relajación. ¡Vamos a darle un respiro a nuestro cuerpo y nuestra mente! Hazte consciente de tu respiración (observa cómo respiras), túmbate y relájate, esto te ayudará a disminuir la tensión muscular y afrontar mejor el dolor. 
  2. Una buena alimentación. Los problemas gastro-intestinales están muy relacionados con el DPC, así que cuidar la alimentación, hidratarte, moverte y evitar el estreñimiento es muy importante. 
  3. ¡Muévete! Pero cuidado, no todos los deportes son recomendables en tu situación. Mantenerse activo es necesario para tener un estado de salud óptimo. En tu caso busca una actividad física que te guste y se pueda adaptar a ti y si no encuentras, pide ayuda. 
  4. Buena higiene postural. El suelo pélvico y la postura están íntimamente relacionados. Mantener una posición correcta hará que tu cuerpo funcione mejor y de la manera más adecuada. 
  5. Higiene íntima. Seas hombre o mujer es fundamental mantener nuestra zona genital limpia. ¡Evitar que pueda haber posibles infecciones!

Sea como sea si tienes dolor acude a los profesionales sanitarios para conseguir el diagnóstico correcto. 

Trabajo de respiración

Como he repetido en varias ocasiones a lo largo de este texto, para el tratamiento del dolor pélvico crónico, es muy importante un diagnóstico adecuado. Al existir causas tan diversas, las técnicas de tratamiento variarán en función de cada caso individual. El abordaje de este síndrome debe ser necesariamente multidisciplinar. 

Si tienes dolor pélvico crónico, busca un profesional que te ayude en este camino. Necesitas a alguien que te oriente en un tratamiento adecuado. 

¡NO DESISTAS, DESDE LA FISIOTERAPIA PODEMOS AYUDARTE!

Recuperación Post-Parto

Ya has dado a luz ¿Y ahora qué?

Tan importante como la preparación al parto es el trabajo para la recuperación de nuestro cuerpo durante el post-parto. 

El momento del parto es crucial para el suelo pélvico. Se trata de un factor de riesgo muy importante a la hora de desarrollar patologías que afectan a nuestro periné y por ello, es fundamental cuidarlo para prevenirlas. 

Y después del embarazo ¿Qué?

Te miras al espejo y te ves distinta, tu cuerpo ha cambiado mucho después de estos nueve meses, necesitas tiempo para ir adaptándote a esta nueva situación. Tu bebé ya está contigo, las horas en el día se pasan volando y ya no tienes tiempo para nada, todo gira entorno a tu pequeño. Pero ¿Puedes dar el 100% a tu bebé si tu no te cuidas? Tras el parto, no debes olvidarte de ti, si te dedicas un poquito de tiempo a cuidarte y te encuentras bien podrás disfrutar mucho más de la reciente maternidad. Objetivo: Cuidarse para cuidar. 

¿Qué es la cuarentena o puerperio?

La cuarentena dura entre seis y ocho semanas, se inicia tras el parto y es el periodo en el cual se produce la involución completa del útero (éste vuelve a su tamaño original). Durante la cuarentena, se producen varios cambios físicos, el cuerpo vuelve poco a poco a su estado natural, se empieza a producir leche, y las cicatrices deben curarse. 

¿Qué podemos hacer durante la cuarentena?

  1. Cuidar la postura es fundamental. Nuestro cuerpo sigue cambiando y adaptándose poco a poco a la situación tanto física como mentalmente. 
  2. Los primeros días es importante reposar y descansar. Es un buen momento para conocer a tu bebé y conectar con él. A pesar de que no es un momento para estar completamente paradas, tampoco debes excederte y hacer demasiados esfuerzos. ¡Puedes pedir ayuda!
  3. Cuida tu suelo pélvico. Durante la cuarentena puedes empezar a activarlo y reforzarlo. Si durante el embarazo has hecho una preparación al parto es posible que ya sepas cómo contraerlo. ¡No te frustres si lo notas flojito! 
  4. ¡Ojo con el trabajo abdominal! Durante este periodo la musculatura va recuperándose, pero está débil después de todos estos meses distendida. Busca a alguien que te oriente y dirija sobre cómo trabajarla.
  5. Mantener una buena higiene de la zona genital. Hay que evitar posibles infecciones y facilitar la cicatrización de la herida en caso de que haya habido desgarro o episiotomía. 

¿Y si me han hecho una cesárea?

Al igual que con el parto vaginal se debe pasar la cuarentena y todo debe volver a su sitio. La recuperación suele costar un poco más ya que además de ser un post-parto, también es un post-operatorio y esto requiere más cuidados. 

Hay que controlar bien la herida y esperar a que vaya cicatrizando. Además, hay que tener especial cuidado al realizar esfuerzos, nuestros abdominales no van a poder funcionar hasta que no cierre la cicatriz. Los ejercicios de suelo pélvico pueden realizarse desde el primer momento igual que en los partos vaginales. 

¿Cuándo puedo hacerme la valoración post-parto?

Una vez haya pasado el periodo de la cuarentena, el/la ginecólogo/a o la matrona te harán una primera revisión y valorarán cómo está tu útero, las mamas o la evolución de las cicatrices, entre otros. 

Si en esa primera revisión te dan el visto bueno, podemos pasar a la siguiente fase:  la valoración realizada por un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico. 

Una vez tengáis el alta médica, lo ideal es realizarla cuanto antes para empezar a trabajar. ¡No esperes a tener un problema para acudir! Tanto la musculatura abdominal como la perineal están debilitadas y esto puede derivar en problemas importantes como la incontinencia (urinaria, fecal o de gases), el dolor pélvico , los prolapsos (descenso de los órganos pélvicos) o las disfunciones sexuales (dolor durante las relaciones, pérdida de sensibilidad, etc.). 

¿Qué se hace en la valoración post-parto?

Entrevista con la paciente.

Historia clínica completa con los antecedentes ginecológicos y obstétricos (conocer cómo transcurrió el embarazo, cómo fue el parto, si es el primero, etc. ). También preguntamos sobre posibles síntomas asociados a patología del suelo pélvico (pérdidas de orina, dolor en relaciones, estreñimiento, dolor en zona lumbar, entre otros). 

Exploración física 

  • Examen de la postura. 
  • Estado del diafragma. 
  • Estado de la musculatura abdominal profunda. 
  • Presencia de diástasis de los rectos abdominales (separación que existe entre ambos)
  • Valoración de las cicatrices tanto de la cesárea como de la episiotomía o el desgarro. Se mira la movilidad, la sensibilidad y el dolor. 
  • Exploración de la zona genital tanto externa como interna. Valoración de la sensibilidad, los reflejos, las cicatrices, posibles puntos de dolor, el estado de la musculatura (capacidad de contracción y relajación) y descartar la presencia de posibles prolapsos. 

Diseñar un programa de recuperación post-parto individualizado en función de lo recogido durante la valoración. Identificar los riesgos de un posible problema de manera precoz nos hace enfocar mucho mejor el tratamiento ideal para ti. 

Y tras la valoración ¿Qué? 

¡Es hora de ponerse a trabajar! El suelo pélvico y el abdomen tienen que empezar a activarse y recuperar fuerza. La recuperación depende de ti y del tiempo que puedas sacarte, siento decirte que no se vale solo con lo que se hace en la consulta… ¡Tienes que poner de tu parte!

Hay que crear nuevos hábitos, identificar qué actividades nos van a producir un aumento de presión abdominal, evitar el estreñimiento y hacer un plan de ejercicio que entre dentro de nuestra rutina.  

Antes de empezar a realizar cualquier actividad que nos guste hay que reforzar el abdomen y el suelo pélvico, ponerlos en forma de nuevo y mejor si es de forma guiada y controlada. 

Cada mujer es diferente, cada embarazo es diferente y, por ende, cada post-parto es diferente. A pesar de que tienes poco tiempo, busca un rato para ti, priorízate, mírate y mímate. Ponte en manos de un fisioterapeuta especialista en uro-ginecología y obstetricia y hazte una valoración. 

Quiero ayudarte a recuperar tu cuerpo, a sentirte bien y a prevenir posibles problemas futuros.