ORGASMO Y SUELO PÉLVICO

¿Sabías que existe una relación muy estrecha entre los orgasmos y el suelo pélvico? Cuando hablamos de tonificar o ejercitar el suelo pélvico nombramos los ejercicios de Kegel, las bolas chinas, los hipopresivos… pero, ¿y los orgasmos no podrían ser una buena manera de ejercitarlo también? Vamos a hablar de ello en el Blog de hoy. 

Orgasmo, ¿cómo se produce?

Los seres humanos, ante un estímulo sexual, experimentamos una serie de cambios fisiológicos que conforman la respuesta sexual humana. El orgasmo forma parte de esta respuesta sexual. Durante esta fase aumenta la frecuencia cardiaca y respiratoria y se producen contracciones involuntarias de la musculatura pélvica, la vagina, el útero y el esfínter anal, entre otras cosas. 

Un poco de historia…

El orgasmo no siempre fue un tema tabú. Durante el siglo XIX y principios del siglo XX, era un tema presente en la sociedad ya que era la forma de tratar los síntomas de la “histeria”.  El término que se utilizaba, no era orgasmo sino “paroxismo histérico” (se consideraba el deseo sexual reprimido de las mujeres una enfermedad). En este periodo y debido al esfuerzo que les suponía a los médicos hacer este masaje (que no dejaba de ser una masturbación) se inventó el vibrador con un fin médico: poder tratar la histeria. (En la película Hysteria cuentan esta historia, ¡Os la recomiendo!)

A partir de los años 20 con la aparición de los vibradores en el cine porno y la religión siempre presente, estos pasaron a ser juguetes sexuales y con ello, el orgasmo volvió a ser un tema tabú. 

A mitad del siglo XX, William Masters y Virginia Jonhson describieron el ciclo de respuesta sexual humana, el cual constaba de cuatro fases: excitación, meseta, orgasmo y resolución. Unos años más tarde, Kaplan añadió el deseo como la primera fase de esta respuesta sexual. 

  • Deseo: El deseo son emociones, pensamientos o sentimientos que nos predisponen sexualmente y nos motivan. Podríamos resumirlo como las ganas de tener sexo. En las mujeres, esta fase puede producirse después de la excitación. 
  • Excitación: Respuesta del cuerpo al deseo. Cada persona tiene estímulos distintos que le provocan la excitación (caricias, palabras, estímulos visuales…). En esta fase el clítoris sufre una erección (Si, así es, una erección como la del pene), aumenta la lubricación, la vascularización y hay dilatación de la vagina y la vulva. Los músculos comienzan a tensionarse. 
  • Meseta: Se trata de una fase de mayor excitación, todos los cambios que se habían producido se mantienen e incluso se intensifican. Esta fase se conoce como “plataforma” y es previa al orgasmo. El diámetro de la vagina en su tercio más externo se estrecha (por el aumento de la vascularización), y el útero se eleva. Esta fase puede prolongarse de forma voluntaria. 
  • Orgasmo: Se trata de una sensación temporal de placer extremo e intenso que tiene efectos sobre las esferas emocional, mental y física. Se producen contracciones rítmicas de la musculatura de la pelvis, el útero, el esfínter anal e incluso de músculos fuera de la pelvis. En esta fase se libera una gran cantidad de oxitocina (la hormona de la felicidad).
  • Resolución: Es la vuelta a la calma, se trata de un momento relajante en el que todavía están presentes muchas hormonas como las endorfinas o la oxitocina. 
Ciclo de respuesta sexual humana

Si queréis saber más sobre cómo se descubrió este ciclo de respuesta sexual humana os recomiendo la serie Masters of Sex. 

Beneficios de los orgasmos en nuestro suelo pélvico

  • Entrenamiento de la musculatura. Cada vez que tenemos un orgasmo intenso se producen entre diez y quince contracciones involuntarias por segundo de la musculatura.  Además, es una de las pocas formas que tenemos de trabajar el tono de la musculatura involuntaria (con ejercicios como los de Kegel, solo podemos trabajar la musculatura voluntaria, aquella que contraemos conscientemente).
  • Aumenta la circulación sanguínea y la lubricación. Fundamental para que los tejidos se mantengan sanos, nutridos y con buena calidad. 
  • Disminuye el diámetro de la vagina. Este efecto puede ser muy útil en pacientes con un hipotono (en algunos casos puede darse tras el parto). Además, el cierre de la vagina puede mejorar la sensibilidad durante las relaciones sexuales, no solo durante el orgasmo, sino durante todo el proceso. 
  • Durante la menopausia o tras una histerectomía, donde hay una caída importante de los estrógenos, se produce una atrofia vaginal, así que una buena forma de combatirla es con los orgasmos. 

Entonces, ¿trabajar el suelo pélvico también puede mejorar los orgasmos no?

CLARO, es la pescadilla que se muerde la cola. Más orgasmos, más contracción de suelo pélvico. Más fuerza en el suelo pélvico, más intensidad en los orgasmos. Ya hemos dicho que durante el orgasmo se producen contracciones de la musculatura de la zona pélvica. Si esa musculatura está débil nos costará más llegar al orgasmo y seguramente, será menos intenso, por lo que, un buen tono de la musculatura del periné mejorará la calidad y la intensidad de tus orgasmos. 

Y no solo eso…

Además de los efectos que tiene sobre nuestro suelo pélvico, el orgasmo tiene múltiples beneficios que tienen que ver con el bienestar y la salud mental. La liberación de hormonas durante el ciclo de la respuesta sexual como la oxitocina o las endorfinas provocan estados de placer, relajación y alegría. Es una buena forma de combatir el estrés y sentirse bien. 

Y, ¿Es verdad que existen diferentes tipos de orgasmos?

A día de hoy sigue habiendo mucho debate respecto de este tema. No existe consenso. Se ha hablado durante mucho tiempo de mujeres con orgasmos clitorianos y mujeres con orgasmos vaginales, pero ¿realmente es así? ¿O simplemente el orgasmo vaginal es una estimulación interna del clítoris? (Sí amigas, el clítoris es mucho más grande de lo que parece, y también tiene terminaciones nerviosas en la vagina). En mi opinión, no se puede hablar de tipos de orgasmos porque el orgasmo siempre es lo mismo, una descarga de esa tensión sexual (rodeada de los cambio fisiológicos que supone), lo que cambia es la manera de desencadenarlo y cómo lo sentimos según la zona que nos estimulen (esto es algo subjetivo de cada persona). ¡Queda mucho por investigar!

Sea lo que sea, pienses como pienses, puedes probar y experimentar ¿Qué sientes tú?

Conocer tu cuerpo, es la mejor manera de poder disfrutarlo sola/o o en compañía. Tener un suelo pélvico sano y fuerte mejora la calidad de tus relaciones sexuales (que no se limitan solo al orgasmo), haciéndolas más placenteras e intensas. 

Las relaciones sexuales (¡no hace falta que sean en pareja!) nunca deberían ser un tema tabú. Son placenteras y saludables y traen infinidad de beneficios. Disfruta, conócete y déjate llevar. ¿A qué esperas? 

Espero que te haya gustado el post de hoy.

¡Muchas gracias por leer!

Deporte: Consecuencias en mi suelo pélvico

En el post de hoy hablaremos de la relación que hay entre practicar deporte y el estado de nuestro suelo pélvico. ¿Cómo afecta el deporte al suelo pélvico? ¿Qué actividades convienen a mi periné? Ya sabemos que hacer deporte, movernos y realizar actividad es muy beneficioso para nuestro cuerpo y nuestra mente, ahora,  ¡Vamos a ver cómo nos influye en el suelo pélvico!.

SUELO PÉLVICO Y DEPORTE

Llevar un modo de vida saludable incluye practicar deporte ya que conlleva a múltiples beneficios y es un buen modo de prevención para infinidad de patologías. Entre algunos de sus beneficios podemos encontrar:

  • Mejora el estado de las articulaciones, los huesos y la musculatura, mejorando la forma y la resistencia física. 
  • Mejora el estado anímico y reduce el estrés.
  • Ayuda a mantener el peso corporal y por lo tanto, mejora nuestro autoestima. 
  • Reduce el riesgo de padecer ciertas enfermedades (enfermedades de cardio-pulmonares, ciertos tipos de cáncer…).
  • Mejora la calidad del sueño.
  • Aumenta la esperanza de vida.

Y si el deporte aporta tantos beneficios, ¿por qué puede dañar mi suelo pélvico?

Algunas prácticas deportivas conllevan una mayor predisposición de sufrir patologías relacionadas con el suelo pélvico, ya que generan un aumento de la presión en el abdomen y, por lo tanto, también en el suelo pélvico. El esfuerzo que tiene que hacer nuestro abdomen y nuestro periné ante una situación de hiperpresión solo puede ser soportado si ambos están en un estado óptimo y saludable, si no es así, pueden aparecer problemas como la incontinencia o el prolapso (descenso de órganos viscerales), es decir, problemas relacionados con una debilidad de estos grupos musculares. 

Comportamiento de un abdomen y un suelo pélvico debilitados ante un esfuerzo

Hombres y mujeres pueden sufrir patologías a nivel de suelo pélvico derivadas o agravadas por el deporte, pero se sabe que la incidencia es muchísimo mayor en mujeres. Y no, no nos pensemos que esto solo puede aparecer en mujeres que han pasado por un embarazo o un parto, se trata de un problema que puede afectar a cualquier mujer, y en edades muy diversas. 

¿Qué actividad física puede afectar negativamente a mi suelo pélvico?

Todas aquellas disciplinas que implican una gran activación del periné y una intensa activación de la musculatura abdominal de manera que mantenidas en el tiempo o de manera esporádica pero con mucha intensidad, nos pueden dar problemas. Esto engloba actividades que requieren, saltos, carrera o carga de pesos como por ejemplo running, tenis, aerobic, crossfit, halterofilia, atletismo, balonmano, etc.

Deporte e Incontinencia urinaria 

Si mi suelo pélvico está débil y practico deporte de impacto, ¿Cuál es la patología más común?

fisioterapia para la incontinencia

La patología que se suele presentar con más frecuencia en mujeres que practican deportes de impacto es la incontinencia urinaria de esfuerzo. Este tipo de incontinencia se considera la pérdida involuntaria de orina por un aumento de presión repentino  (salto, tos, estornudo, risa, coger un peso…).

Cuando hacemos cualquier esfuerzo aumenta la presión abdominal y esto debe contrarrestarse con la activación de la musculatura abdominal profunda (el famoso músculo transverso) y el suelo pélvico. Hablamos de cualquier tipo de esfuerzo, no solo deportivo. Si no se produce la contracción de estos dos grupos musculares, o esta activación no es suficiente, es cuando nos podemos encontrar ante la incontinencia urinaria de esfuerzo, problema mucho más frecuente de lo que pensamos entre mujeres deportistas. 

¿Qué deportes son “seguros” para el suelo pélvico?

Aquellos deportes que no generan impacto y donde la presión abdominal sea mínima. Deportes como el Pilates, el Yoga, la natación o los Hipopresivos podrían entrar dentro de esta categoría de “seguros”. Muchos de estos deportes requieren un control del CORE importante, por lo que el suelo pélvico puede verse beneficiado. 

Recordad que el CORE es el conjunto formado por la musculatura de la zona lumbar, el diafragma, el abdomen y el suelo pélvico y es un centro fundamental para la estabilidad y la buena gestión de las presiones a nivel abdominal. Si queréis saber más sobre el tema os hablo de él en el blog sobre pilates y suelo pélvico. 

Además, también puedes entrenar tu periné de forma “aislada”, realizando contracciones de la musculatura del periné (ejercicios de Kegel) y del transverso del abdomen (la capa muscular más interna del mismo) o trabajando una buena postura corporal. Debe existir una buena conciencia corporal. 

Entonces, ¿es malo practicar deportes de impacto?

Yo no hablaría de deportes malos o buenos, cada una practicará el deporte con el que se sienta más cómoda, dependiendo de los gustos o la situación particular de cada persona. A mí personalmente, no me gusta prohibir ni tachar ningún deporte como malo, lo más importante es cuidarse y prevenir para poder practicar el deporte que más nos guste. 

Si existiera un problema o patología previo habría que determinar dónde está la causa y si existe esa debilidad muscular del abdomen y el periné, trabajar y fortalecer bien la zona CORE antes de seguir practicándolo e ir retomándolo conforme fuera recuperando la forma. Tener una buena conciencia corporal y saber cómo se comporta nuestro cuerpo ante los esfuerzos es fundamental para poder prevenir los problemas que derivan de la práctica deportiva.

Si quieres practicar un deporte de impacto, o ya lo haces y nunca has pensado en el suelo pélvico, te recomendaría:

  • Saber el estado de tu suelo pélvico. Una buena manera de saberlo es con una valoración del suelo pélvico hecha por una/un fisioterapeuta. Busca un especialista que te enseñe a integrar los ejercicios de suelo pélvico  en tu rutina deportiva. 
  • Tomar conciencia del suelo pélvico y su función.
  •  Trabajar el CORE para poder aprender y automatizar la activación del mismo ante los esfuerzos.

Si ya tienes incontinencia, ¡No abandones! Busca ayuda, recupera tu forma física y vuelve a hacer el deporte que más te gusta (quizás sean necesarias algunas variaciones). 

Integrar el CORE en la práctica deportiva es muy importante para evitar dañarlo. Concienciar a las mujeres del cuidado de su suelo pélvico es fundamental para la prevención de lesiones. Hay que hacer deporte con la seguridad de que controlas todo tu cuerpo. 

¡Muchas gracias por leer el blog! Espero que te haya gustado y te haya servido.

PILATES Y SUELO PÉLVICO

En el blog de hoy vamos a hablar sobre el método pilates y los beneficios o los riesgos que puede traer a nuestro suelo pélvico ¿Conoces el pilates? ¿Lo prácticas? ¿Qué relación tiene el pilates con el suelo pélvico? ¿Cualquiera puede practicarlo? ¡Estate atenta/o que te lo cuento todo aquí!

Método Pilates ¿Qué es?

El método Pilates fue creado hace muchos años por Joseph H. Pilates. Se trata de una técnica de educación corporal diseñada para mejorar la fuerza, la flexibilidad y el equilibrio del cuerpo. El Método Pilates consiste en la ejecución de una serie de movimientos controlados para el cuerpo y la mente. Es un ejercicio efectivo e intenso que produce muchos beneficios en el cuerpo. Los seis principios esenciales del método son la concentración, el control, la fluidez, la precisión, el centro y la respiración. 

Los ejercicios deben ser ejecutados de una manera precisa, con un buen control del cuerpo y con la mente centrada en el ejercicio para poder hacerlo correctamente. Se realizan a través del control de la respiración, la correcta alineación del cuerpo y la concentración.

¿Qué beneficios aporta el pilates al cuerpo?

El método pilates aporta muchos beneficios al cuerpo en general, entre los que se encuentran: 

  • Mejorar la postura.
  • Aumentar la flexibilidad y ayuda a liberar tensiones.
  • Prevenir lesiones y dolores.
  • Tonificar los músculos.
  • Mejorar el control del cuerpo y del equilibrio.

Pilates: Hablemos del CORE 

El conjunto formado por la musculatura de la zona lumbar, el abdomen, el diafragma y el suelo pélvico se denomina CORE y es fundamental en el método pilates. Un CORE sano y fuerte ayuda a mantener la estabilidad de la columna, gestionar bien las presiones abdominales y tener la fuerza necesaria para realizar los movimientos. Por lo tanto, el suelo pélvico, forma parte del CORE y se trabaja con este método. 

El CORE es el centro de nuestro cuerpo, es quien determina dónde está el centro de gravedad. Si este conjunto de músculos está sano, proporciona estabilidad corporal, protege la columna y el abdomen de ciertos movimientos, y hace que el uso del cuerpo sea más eficiente, realizando un gasto energético menor. 

Un buen CORE ayuda a la prevención de patologías (ciática, lumbalgias, hernias…). Da igual en lo que trabajes, el deporte que practiques y la vida que lleves, mantener el CORE en forma es fundamental para tu salud corporal. 

Los músculos que lo conforman, entre ellos el suelo pélvico, deben trabajar de manera conjunta y coordinada para cumplir correctamente con su función y poder actuar ante situaciones inesperadas o de desequilibrio. 

La manera de estabilizar el CORE es con ejercicios a baja velocidad, para poder trabajar con mucho control, el equilibrio y la coordinación. Por ello, el método pilates es perfecto para trabajar y fortalecer esta parte tan importante de nuestro cuerpo.

Pilates y Suelo Pélvico

La mayor parte de los ejercicios del pilates están dirigidos al fortalecimiento, el control y la coordinación de los músculos que forman el CORE, y por lo tanto, del suelo pélvico. Una faja abdominal que no realiza una buena función (a nivel postural, en la gestión de las presiones…) puede producir patologías con el tiempo (diastasis, prolapsos, incontinencia…), muchas de ellas relacionadas con el suelo pélvico. 

La contracción activa de tu transverso (el músculo más profundo del abdomen y más importante para la estabilización) y tu suelo pélvico durante los ejercicios de pilates y en muchas situaciones de la vida cotidiana sirve para proteger y estabilizar el cuerpo ante una hiperpresión y así evitar lesiones o patologías futuras.

¿Qué necesito para hacer pilates?

Conciencia corporal: Saber cómo trabaja tu cuerpo, conocerlo, sentirlo y controlarlo es muy importante para poder trabajar de manera correcta y de forma segura. Saber cómo se comportan tu suelo pélvico y tu abdomen ante una presión (risa, tos, ejercicios hiperpresivos…) es necesario para distinguir si estamos ejecutando el ejercicio bien o mal. 

Postura: Una posición correcta hace que los músculos estabilizadores (el CORE) se activen antes de empezar a movernos y esto va a ser fundametal para hacer un movimiento correcto (que no sea lesivo).

Respiración: La respiración controlada y específica es necesaria en las clases de pilates. Se trata de utilizar la caja torácica y mover el diafragma. La activación del músculo transverso y del suelo pélvico debe hacerse acompañada de la respiración.  

¿Quién puede practicar pilates?

Cualquier persona puede realizar pilates siempre y cuando éste sea adaptado a las circunstancias de cada uno. Es importante observar, evolucionar, modificar y adaptar los ejercicios. Estos deben adecuarse a cada persona. Los ejercicios y movimientos deben ser personalizados.

Practicando pilates, ¿Cuándo hay riesgo de dañar mi suelo pélvico?

  • Falta de activación del CORE
  • Debilidad del suelo pélvico o ciertas patologías del mismo (prolapso, tras operación en la zona del periné…)
  • Falta de control postural

Si en general hay una falta de control del CORE podemos provocar un aumento de presión abdominal excesivo que empuje el suelo pélvico hacia abajo, debilitándolo. 

Si tu objetivo es fortalecer el suelo pélvico te aconsejaría que acudieras a un profesional que te valore, te diagnostique y te enseñe a activar correctamente tu CORE. Las patologías de suelo pélvico requieren de tratamientos específicos, más allá del pilates. Si te encuentras bien, estás sano/a te animo a que lo pruebes, es un método muy completo y te hará notar cambios significativos en tu cuerpo (conciencia corporal, postura, equilibrio…). 

Asegúrate de que realizas correctamente los ejercicios y que no estás generando ningún riesgo para tu suelo pélvico. Practícalo con un profesional formado que pueda adaptarse a tus necesidades. El método pilates debe impartirse de manera individualizada o en grupos reducidos de manera que el profesional conozca a sus alumnos, sus limitaciones y sus patologías y pueda hacer clases personalizadas y adaptadas a quienes se dirige. 

¡Espero que te haya gustado el post de hoy! ¡No dudes en preguntarme sobre el tema! 

¡Muchas gracias por tu atención!

BOLAS CHINAS ¿SI O NO?

Hoy nos toca hablar sobre las bolas chinas. ¡Seguro que has oído hablar de ellas! ¿Sabes para qué se utilizan? ¿Las puede utilizar cualquier mujer? ¿Sirven para fortalecer el suelo pélvico? ¿Cuánto tiempo debo utilizarlas? ¿Son un juguete sexual? Todas estas dudas las vamos a ir resolviendo a lo largo del post de hoy. ¡No te lo pierdas!

Qué son las bolas chinas y para qué sirven

Las bolas chinas son un dispositivo que se introduce por la vagina y que está formado por una o dos bolas unidas por un cordón. Estas bolas, tienen en su interior otra bola más pequeña que hace que cuando las llevamos colocadas y estamos en movimiento se produzca un choque contra las paredes que genera una vibración. Esta vibración provoca una contracción involuntaria de los músculos de nuestra vagina, haciendo que estos trabajen. Por tanto, las bolas chinas son un instrumento muy útil para el trabajo del tono y la fuerza de la musculatura del suelo pélvico. 

Comúnmente se cree que las bolas chinas son un juguete sexual, pero este es un concepto equivocado. Las bolas chinas no generan placer sexual como tal. Al ser un elemento que mejora el tono y la fuerza del suelo pélvico de las mujeres, puede mejorar las relaciones sexuales. Un suelo pélvico fuerte y trabajado mejora la calidad de las relaciones sexuales y de los orgasmos.  

¿Cuándo se usan las bolas chinas?

Cualquier mujer que tenga un suelo pélvico sano y con un tono suficiente puede utilizar las bolas chinas, pero es necesario que haya un mínimo de fuerza. Las bolas chinas no sirven para todas las mujeres, ni son la solución a todos los problemas del suelo pélvico. 

¿Qué beneficios me aporta utilizar las bolas chinas?

  • Prevenir problemas como la incontinencia tanto urinaria como fecal, o el prolapso.
  • Conseguir una mejor recuperación tras un parto o una cirugía.
  • Aumentar el tono y la fuerza de la musculatura y mejorar el flujo sanguíneo de la zona, mejorando así la lubricación y el placer durante las relaciones sexuales (llegar más fácil al orgasmo y tener orgasmos más intensos).

Recomendaciones de uso 

¿En qué situaciones serían más recomendables?

Las bolas chinas son muy útiles en procesos donde hay presente una debilidad de la musculatura del suelo pélvico. Según la patología presente se utilizarán como complemento al tratamiento en el que se utilizarán otras técnicas. Algunas situaciones que pueden beneficiarse del uso de las bolas chinas son:

  • Preparar nuestro suelo pélvico antes del embarazo.
  • La llegada de la menopausia. La bajada de estrógenos y la pérdida de calidad del tejido hace que el suelo pélvico se debilite en este periodo delicado de la mujer y que aparezcan problemas como la incontinencia o los prolapsos. ¡Haz trabajo preventivo para que eso no ocurra!
  • Recuperación post-parto (haya sido parto vaginal o cesárea y una vez pasada la cuarentena).
  • Estreñimiento crónico, mujeres que practican deportes de impacto, que cargan muchos pesos, etc. Cualquier acción que nos lleve a generar constantemente una hiperpresión en el abdomen puede provocar la debilidad de la musculatura del suelo pélvico. 
  • En cirugías abdomino-pélvicas, tanto antes como después podrían utilizarse, pero siempre bajo prescripción de un especialista y respetando los plazos de curación.  

Mi recomendación es que antes de comprarte unas bolas chinas y comenzar a usarlas, te hagas una valoración del suelo pélvico y sea un profesional quien te diga si en tu caso es recomendable utilizarlas o no.

Kegel con bolas chinas

¿Cuándo NO debes usar las bolas chinas? 

  • Durante el embarazo y tras el parto antes de terminar la cuarentena tras el parto.
  • Si tu suelo pélvico está muy hipotónico. (Está tan débil que no eres capaz ni de mantener las bolas chinas en su sitio. Si es tu caso no desesperes, ¡Tendrás que trabajar un poco más antes de poder ponértelas!)
  • Cuando hay una hipertonía o dolor en la zona del suelo pélvico.
  • Si sientes dolor al ponerte las bolas y al hacer ejercicio con ellas. 
  • Durante las relaciones sexuales con penetración o mientras llevas puesto un tampón o la copa.
  • Tras una cirugía de la zona abdomino-pélvica. Hay que respetar los tiempos de recuperación del cuerpo. 

¿Cómo elijo las bolas chinas?

La elección de las bolas chinas es muy importante. ¿Una bola o dos? ¿Qué peso? ¿Qué diámetro? Hay un montón de dudas que pueden surgirnos a la hora de elegir bolas chinas. Se debería empezar al inicio con una única bola china de poco peso y mayor diámetro (más fácil de mantener) y conforme vayamos progresando podremos pasar a bolas de mayor peso, menor diámetro e incluso dos bolas.

¿Cómo coloco las bolas chinas y cuánto tiempo debo llevarlas?

Debes colocarla como colocarías un tampón con el cordón sobresaliendo para que sacarla sea más fácil. Una vez puesta ya puedes empezar con tu actividad ¡Muévete! Haz Kegel, anda… 

En cuanto al tiempo, hay que ir poco a poco. Empezar con unos 10/15 min, dos o tres veces por semana e ir aumentando el tiempo en función de cómo progresamos. Tenemos que ser capaces de mantener esa bola en el interior de la vagina mientras nos movemos o hacemos los ejercicios de Kegel (si no somos capaces de hacerlo, quizá no debamos utilizarla o tengamos que cambiar de bola). 

Colocación bolas chinas

La limpieza de las bolas chinas es súper importante. Debes limpiar bien la bola antes y después de usarla con agua tibia y jabón neutro. ¡No te olvides!

Si quieres empezar a utilizar las bolas chinas, hazte una valoración del suelo pélvico y tu fisioterapeuta especialista te dirá si puedes utilizarlas o no y te explicará cómo hacer una rutina de entrenamiento para mejorar el tono y la fuerza. Y no te olvides, si llevas puestas las bolas chinas ¡Muévete! No te servirán de nada si te quedas sentada.  

¿Te ha ayudado este post? ¿He resuelto tus dudas? Si te surgen más dudas escríbeme o déjame tu comentario ¡Te responderé encantada!

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