La píldora anticonceptiva

Hoy me gustaría hablaros de la píldora anticonceptiva. Es un tema que está muy presente entre nosotras, ¿quién no se toma la píldora o conoce a alguien que la tome? ¡Es imposible no hacerlo! 

Mi experiencia personal…

Quiero empezar contándoos mi experiencia y desarrollar el blog a partir de esto. Durante varios años había tenido reglas muy irregulares, podían pasar varios meses sin que me viniera. Y eso, claro, no era normal. Pedí cita con mi ginecóloga, me dijo que tenía unos ovarios que parecían poliquísticos pero no lo eran y que era normal que mis ovulaciones no fueran regulares. Después de esto, me dijo que si quería regular la regla tenía la opción de tomar la píldora, pero no me dio ninguna explicación. Píldora sí o no. En ese momento y sin tener ningún conocimiento sobre la misma, le dije no, yo sabía que era un cóctel de hormonas y no me apetecía. Ella estuvo conforme, y me ofreció otras posibilidades que me encajaron más. Al poco tiempo mi regla se reguló, y no he vuelto a tener ningún problema. 

Cuando me metí en el mundo del suelo pélvico, empecé a aprender un montón y a interesarme por muchos temas, y de repente me enteré de cosas como que cuando tomas las pastillas anticonceptivas no tienes la regla, ¡flipé!, no tenía ni idea. Y entonces pensé,  ¿por qué me dijeron que para regular la regla tenía que tomar pastillas? ¿Son las pastillas una solución a cualquier problema? 

Píldora anticonceptiva: Historia

La píldora anticonceptiva se legalizó como método anticonceptivo en 1960 en Estados Unidos y al poco tiempo llegó a España. El descubrimiento y lanzamiento de este medicamento supuso un enorme impacto en la sociedad, ya que dio libertad a las mujeres. La píldora supuso una revolución. 

No es que entonces no existieran otros métodos anticonceptivos, como podía ser el preservativo, pero en este caso, por desgracia, en la sociedad machista en la que vivíamos, el hombre tenía un poder de decisión sobre la mujer importante. Y esto amigas, nos dio poder. 

El uso de esta pastilla, permitió una sexualidad más libre en las mujeres, así como la posibilidad de decidir si querían ser madres o cuando querían serlo. El descubrimiento de la misma fue fundamental en la entrada en el mercado laboral de las mujeres. ¿Es fuerte no? 

¿Qué es la píldora anticonceptiva?

La píldora es un medicamento que contiene hormonas y que tiene como fin inhibir la ovulación. Eso quiere decir que si estas tomando las pastillas, los sangrados que tienes, no son por la ovulación, son por deprivación. El ovario está en un estado de “reposo”.

El sangrado por deprivación, es un sangrado asociado al uso de pastillas anticonceptivas. No es un sangrado por ovulación, pero sirve para la descamación del endometrio. 

Además de cómo método anticonceptivo, el uso de la píldora sirve para tratar o mejorar síntomas producidos por ciertas patologías como la endometriosis, entre otras. 

La píldora NO REGULA LA MENSTRUACIÓN, porque al no haber ovulación, no hay menstruación como tal. 

Esta pastilla nos sirve como método anticonceptivo, pero NO protege de infecciones de trasnmisión sexual, para eso el preservativo es un buen aliado. 

A día de hoy existe una gran controversia alrededor de la píldora anticonceptiva. ¿Es segura? ¿Qué efectos tiene? 

Hay personas que creen que la píldora es la solución a todos los problemas y otras que bajo ningún concepto la quieren. Creo que es importante buscar el equilibrio, utilizarlas sabiendo lo que hacen y lo que son y creo que es una labor muy importante la que tienen los profesionales sanitarios de dar toda esta información para no tomar decisiones desde el desconocimiento. 

Existen muchos tipos de pastillas, con más o menos dosis, con o sin descanso, con más o menos días de descanso, con más perfil androgénicos, con estrógeno, solo con gestageno…. Esto quiere decir que no a todas nos va a valer la misma pastilla. Dependiendo de cada caso, unas se ajustaran mejor que otras a cada perfil. 

¿Por qué la pastilla si estoy mucho tiempo sin regla? 

A veces, cuando estas muchos meses sin regla, es posible que el/la ginecólogo/a te recomiende tomar este tipo de pastillas. Y en muchas ocasiones, pensamos, “esas pastillas son para regular la regla y que baje” u otro pensamiento común es “qué bien, se vive mejor sin regla”. 

Pero, ¿sabías que no es bueno estar más de seis meses sin menstruar? Tu cuerpo necesita estrógeno, una hormona fundamental que nos sirve entre otras cosas para tener unos huesos sanos o un corazón fuerte. Si no hay regla, no ovulas, y tu cuerpo no genera estrógenos, y esto puede ocasionar problemas tales como la osteoporosis o enfermedades cardiovasculares. 

En estos casos, las pastillas no son para tener “reglas” y ya está, se trata de aportar al cuerpo la hormona que no está produciendo. De forma prolongada no se puede estar sin ese aporte de estrógenos. 

Además del tema de los estrógenos, no es bueno que la capa del útero esté continuamente en formación y nunca la elimines. Si no sangras, la capa del endometrio se engrosa y esto a la larga puede proliferar y dar muchos problemas. Por eso, a veces,  te recetan la pastilla anticonceptiva, ya que te hace tener una línea del endometrio siempre fina. Las anticonceptivas provocan que con la progesterona la capa del útero no se engrose o lo que se haya engrosado se elimine. 

Y tomar anticonceptivas, ¿afecta a mi suelo pélvico? 

Como en cualquier otra pastilla, los efectos secundarios que pueden producir son diferentes en cada persona, y ni siquiera tiene por qué haberlos. 

Muchas pacientes que utilizan métodos anticonceptivos hormonales, hablan de una falta de lubricación importante. Esto puede provocar dolor en las relaciones. Pero, con el uso de lubricantes puedo evitar el problema. 

En algunas ocasiones también se refiere falta de líbido, pero en este caso hay estudios que dicen que no hay evidencia significativa sobre el tema. Hay muchos factores externos que pueden alterar la líbido. 

Personalmente…

Creo que las pastillas anticonceptivas pueden ser muy útiles en muchísimas ocasiones, pero creo que es importante que haya una buena comunicación médico-paciente. El/La ginecólogo/a debe explicar bien lo que hace la pastilla anticonceptiva y el fin con el que se manda. A día de hoy sigue habiendo mucha desinformación. 

También opino que en muchas ocasiones, como la píldora funciona tan bien para tratar los síntomas de ciertas patologías que tienen que ver con nuestro ciclo hormonal, a veces se olvida estudiar la causa que los está provocando. El día que dejas de tomar las pastillas, el síntoma vuelve y vuelven los problemas. 

Y hasta aquí el blog de hoy! Quiero agradecer a mi maravillosa amiga ginecóloga que me ha ayudado a informarme y me ha supervisado todo lo que os he contado yo por aquí.

¡Muchas gracias por leer!

Endometriosis. ¿Qué es?

¿Tienes dolores de regla? ¿Dolores en las relaciones? ¿Te está costando quedarte embarazada? Si la respuesta a todas ellas es afirmativa podrías tener endometriosis… El día 14 de marzo se celebró el Día Mundial de la Endometriosis, así que en la entrada de hoy os voy a hablar de ella. ¡Empecemos por el principio!

¿Qué es la endometriosis?  

La endometriosis es una enfermedad ginecológica que afecta a una de cada diez mujeres en España y en todo el mundo. Afecta durante toda la edad fértil desde que llega el primer periodo (10-15 años) hasta la menopausia (35-50).  Se trata de una patología crónica estrógeno-dependiente. Es una enfermedad benigna, pero produce una serie síntomas que causan una disminución importante en la calidad de vida de quienes la padecen. 

Se trata de una enfermedad a la que se le da muy poca importancia. Está infra-diagnosticada, muchas mujeres tardan años en dar con el diagnóstico después de pasar por muchos especialistas.  Además, socialmente hemos asumido que el dolor de regla es normal. Y no, no te equivoques, un dolor que te incapacita y no te deja realizar tu vida con normalidad, NO ES NORMAL.  

Para entender bien lo que ocurre en esta enfermedad, es importante que antes hablemos del útero. 

El útero. 

El útero es un órgano que tiene como función albergar al bebé y ayudar a su expulsión en el momento del parto. Está formado por una capa externa, el miometrio, y por una capa interna denominado endometrio. Esta capa interna, mes tras mes, si no se ha producido la fecundación del óvulo, es decir, si no ha habido embarazo, se desprende, y es lo que conocemos como menstruación (ciclo que dura unos 28 días). 

Y entonces, ¿qué pasa cuando tengo endometriosis?

En la endometriosis, el tejido endometrial crece fuera del útero (endometrio “ectópico”) y al ser hormono-dependiente, responde igual que el endometrio del útero. Al no estar en el útero, la sangre no tiene salida y se queda en el interior del cuerpo produciendo dolor y adherencias. Este endometrio ectópico puede aparecer en lugares como ovarios, trompas, vejiga, recto, intestino e incluso puede llegar a aparecer en otras zonas más alejadas, fuera de la cavidad pélvica. 

Dependiendo de donde se produzca un mayor crecimiento de tejido endometrial existen distintos tipos de endometriosis, ovárica, peritoneal superficial o peritoneal profunda, en esta última, el endometrio invade el peritoneo (es la forma más grave). 

¿Cuál es la causa de la endometriosis?

Pese a lo presente que está en nuestra sociedad, recordemos que un 10% de las mujeres la padece, falta mucha investigación sobre el tema. Actualmente se desconoce cual puede ser su origen, existen varias teorías, pero no hay evidencia de ninguna de ellas. 

Se sabe que las mujeres con endometriosis tienen más anticuerpos antinucleares, que el endometrio presenta unas proteínas distintas al endometrio normal y que hay una predisposición genética para presentar la enfermedad. 

¿Qué síntomas produce la endometriosis? 

El principal síntoma de la endometriosis es el dolor. Los síntomas y la intensidad de los mismos pueden variar en las pacientes. 

  • Dolor durante la menstruación y en los periodos de ovulación
  • Alteraciones en la menstruación como sangrados irregulares. 
  • Dolor pélvico. Puede aparecer en toda la esfera pélvica, zona lumbosacra y pared abdominal, e incluso puede descender hacia zona de la ingle y piernas. 
  • Dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia). A veces aparecen focos en el fondo de la vagina que con la penetración profunda pueden provocar mucho dolor. 
  • Problemas de fertilidad. No quiere decir que toda la que tenga la enfermedad sea estéril, pero muchas de ellas tienen dificultades para quedarse embarazadas. 
  • Síntomas urinarios. Dolor en la micción o sangre en la orina. 
  • Síntomas digestivos. Hinchazón de tripa, digestiones lentas, diarrea, estreñimiento e incluso dolor en la defecación. 

Es importante tener en cuenta que algunos de estos síntomas son cíclicos, aparecen con la menstruación y desaparecen cuando esta se va. Por ello, pueden ayudar en el diagnóstico de la enfermedad. 

Además de todos estos síntomas, muchas mujeres con endometriosis pasan por procesos de depresión y ansiedad. Este malestar viene derivado de la falta de entendimiento de la sociedad sobre su enfermedad, en muchas ocasiones se les tacha de locas y exageradas, y de la desesperación de conseguir un diagnóstico que no llega. 

¿Cómo se diagnostica? 

Actualmente, se tarda más de cinco años en diagnosticar a las mujeres con endometriosis. Parte de la culpa viene de la sociedad que ha asumido el dolor de regla como algo normal con lo que hay que aprender a convivir.

El diagnostico debe basarse en la historia clínica y una buena anamnesis. Pruebas de imagen como la ecografía y la resonancia pueden dar resultados muy útiles. También existe la laparoscopia diagnóstica, pero para ello, la mujer tiene que pasar por quirófano. 

¿Y cómo se trata? 

No existe la cura para la endometriosis, pero si existen formas de mejorar la sintomatología tanto a nivel de dolor como los problemas de fertilidad. En cuanto al dolor, los tratamientos médicos se basan en analgésicos y terapias hormonales (píldoras anticonceptivas) que ayudan a controlar el crecimiento del endometrio. En casos más graves existen tratamientos quirúrgicos. 

¿Cómo puede ayudarme la fisioterapia si tengo endometriosis?

La fisioterapia es una disciplina que puede ayudarte a aliviar síntomas como el dolor producidos por la endometriosis. Los principales objetivos de la fisioterapia son:

  • Mejorar la inflamación y reducir el edema en caso de que lo haya.
  • Trabajar la musculatura y las fascias a través de distintas técnicas. 
  • Tratar de reducir las adherencias producidas por ese tejido endometrial que pueden generar tanto dolor. 

Para conseguir todo esto el tratamiento de fisioterapia consistirá en terapia manual, técnicas de osteopatía o técnicas instrumentales como la diatermia o el TENS.

Todo este trabajo se verá reforzado si el/la fisioterapeuta trabaja en un equipo multidisciplinar con otros profesionales para obtener unos mejores resultados. 

Un estilo de vida saludable, cuidando la hidratación y la alimentación, haciendo un ejercicio moderado y escuchando a tu cuerpo también serán claves en la mejora de tus síntomas. 

Tenéis un montón de información explicada de forma sencilla sobre el tema en libros como “Endometriosis” del Dr. Francisco Carmona, todo un referente de la endometriosis en España o “Entender la Endometriosis” de Miriam Al Adib. 

¡Espero que os haya servido la entrada de hoy! Si es así, ¡Compartidla!

Muchas gracias por leer. ¡Nos vemos pronto por aquí!

¿Cómo puedo saber si mi suelo pélvico está dañado?

Hemos hablado de patologías que afectan al suelo pélvico tanto femenino como masculino, de la importancia de la prevención, y de muchas cosas más, pero, si a mi suelo pélvico le pasa algo ¿cómo puedo saberlo? ¿Hay alguna señal que me indique que algo no va bien? Vamos a hablar de esto en el post de hoy. ¡No te lo pierdas!

¿Suelo pélvico dañado?

Las patologías del suelo pélvico son muy variadas, y, por lo tanto, la sintomatología también. Tendemos a reducir los problemas de suelo pélvico a las pérdidas de orina, y ¡por supuesto, que esto es una señal!, pero no es la única que puede indicarnos que algo no va bien. 

El suelo pélvico es un conjunto de músculos que se relaciona con muchas otras estructuras, como la vejiga, el útero y el recto, por lo que cualquiera de las patologías que afecta a estas estructuras repercute directa o indirectamente en el suelo pélvico. 

¿Qué señales me indican que mi suelo pélvico no está bien? 

Incontinencia urinaria. 

Quizá esta sea la señal más conocida por todo el mundo. La incontinencia es la pérdida de orina involuntaria. Es un problema de la continencia, y se considera incontinencia sea la cantidad que sea. Una gota, también es una pérdida. No importa tanto la cantidad, sino la propia pérdida.

Normalizar las pérdidas de orina ha hecho un flaco favor a la sociedad. Se considera “normal” tener pérdidas y no se le da importancia hasta que llegan a niveles más graves. 

Consideramos incontinencia las pérdidas por un esfuerzo (tos, estornudo, risa, saltos), de urgencia (necesidad imperiosa y repentina de orinar), o cualquier acto de pérdida contra la propia voluntad. 

Dolor lumbar

Como ya he contado en blogs anteriores el suelo pélvico está íntimamente relacionado con el diafragma, el abdomen y la musculatura lumbar (el famoso CORE). Cualquier alteración de una de las partes hace que las otras se puedan ver afectadas.

No quiero decir con esto que siempre que haya dolor lumbar, le ocurra algo al suelo pélvico, pero que sí que es importante tenerlo en cuenta y valorar cómo está para descartar. Un suelo pélvico y un transverso del abdomen débiles, no pueden hacer una buena función de estabilización, y esto puede dar problemas de dolor lumbar. 

Infecciones de orina de repetición 

En ocasiones, las infecciones de orina de repetición pueden estar relacionadas con un fallo de coordinación de la musculatura, un pH alterado, una alteración de la flora… Si es tu caso, ve a consultar a un especialista que valore tu caso. Se pueden realizar cosas como cambios en los hábitos del día a día, trabajo de la musculatura… que pueden mejorar esa recurrencia y evitar que te siga pasando. Aunque siempre hay que ver de dónde viene el problema y tratar la infección. 

Dolor durante la relaciones sexuales o imposibilidad de llegar al orgasmo. 

El dolor durante las relaciones no es normal. Las relaciones sexuales deben ser placenteras y en ningún momento deben doler. El dolor es una señal de alarma que indica que algo no va bien y tiene causas variadas (cicatrices, tensiones musculares…). No tiene que haber dolor en la penetración, en la masturbación, tras el orgasmo ni en ninguna de las fases del ciclo de la respuesta sexual femenina y masculina. 

La imposibilidad de llegar al orgasmo también puede ser un indicativo de un suelo pélvico debilitado. 

Tampón o copa menstrual que se mueve y se sale o dolor al colocarlos. 

Al igual que no debe doler la penetración, tampoco debe doler ponerte un tampón o una copa menstrual. Si al colocarlos estos se resbalan quizá exista un problema de debilidad y nuestro suelo pélvico no es capaz de mantenerlos en su sitio. En el caso de las copas menstruales, hay tamaños, y a veces, si cogemos un tamaño muy pequeño con respecto del de nuestra vagina, es posible que por eso se nos resbale. Sea como sea, es un factor a tener en cuenta. 

Incontinencia fecal 

Si la incontinencia urinaria es una señal, la incontinencia de heces y gases también lo es. La continencia es una función básica del suelo pélvico y cualquier pérdida involuntaria, sea del tipo que sea, siempre va a ser una señal. 

Estreñimiento crónico 

El estreñimiento está normalizado y esto hace que se le reste importancia. Pero, una persona que va al baño y tiene que hacer siempre un gran esfuerzo, provoca un aumento de presión sobre el suelo pélvico constante, que puede acabar debilitándolo. 

Sensación de pesadez en la vagina

Esta sensación de pesadez puede indicarnos un prolapso (un órgano que está descendido respecto de su ubicación habitual) y que puede notarse a nivel vaginal. Si esto pasa, es fundamental ponerse en manos de un especialista para que ese prolapso no vaya a más. Los prolapsos a veces pueden ir asociados a personas con estreñimiento crónico, personas que trabajan con cargas y deben realizar grandes esfuerzos, o en mujeres tras el parto. 

Gases vaginales

Los gases vaginales son un síntoma que nos indica que nuestro suelo pélvico está débil. Un suelo pélvico débil puede hacer que la abertura vaginal y la vagina estén más abiertas, y es más fácil que en alguna situación entre aire, y que, al realizar un esfuerzo, o con las relaciones sexuales, ese aire salga produciendo el ruido de un gas.

Dolores menstruales y dolor pélvico 

Ya he dicho que el dolor es una señal que indica que algo no va bien, independientemente del origen. 

La menstruación no debe ser dolorosa, ni mucho menos incapacitante. Si es tu caso, busca la causa que te está generando este dolor y ponle solución, hay un montón de profesionales dispuestos a ayudarte. 

Los dolores pélvicos, difusos, sin una causa clara o con causa, también son señales que pueden indicarnos problemas en el suelo pélvico.           

¿Y si noto una de estas señales? ¿Qué hago?

Si, lo se, soy muy pesada con este tema, pero hazte una VALORACIÓN DE SUELO PÉLVICO. Según cual sea tu problema quizá no es lo primero ni lo único que debes hacer. También hay otros profesionales como ginecólogos/as , urólogos/as , matronas o psicólogos/as que también están para ayudarte. 

¿En qué ocasiones debería mirar si o si mi suelo pélvico?

Ante cualquiera de estas señales sería interesante y fundamental que acudieseis a un especialista de suelo pélvico para valorar el estado de vuestro periné. También, recordad que, aunque no haya señales, hay situaciones que exponen el suelo pélvico como la menopausia, el embarazo o el post-parto, la práctica de deportes de impacto, tras una intervención quirúrgica en la zona abomino-perineal… y que deberían ser motivo de mirarnos y cuidarnos el suelo pélvico. 

¿Crees que te ha servido el post de hoy? Si es así compártelo con quien creas que puede servirle. 

¡Muchas gracias por leer!

DISMENORREA. ¿TIENES DOLOR CON LA MENSTRUACIÓN?

La dismenorrea o el dolor de regla es una de las alteraciones ginecológicas más frecuentes en nuestra sociedad. 

La dismenorrea es el dolor que aparece relacionado con la menstruación. Se trata de una patología que afecta a más de un 50% de las mujeres en edad fértil en España. El dolor de regla puede llegar a ser incapacitante e incluso requerir un reposo que afecta laboral, social y psicológicamente. 

En nuestra sociedad el dolor menstrual ha sido normalizado. Y NO, el dolor de regla NO ES NORMAL y menos aún cuando llega a ser un dolor invalidante. Puede haber molestia o incluso sensación de pesadez por la inflamación que se produce, pero en ningún caso debemos normalizar un dolor de regla severo e incapacitante. 

Clasificación de la dismenorrea

La dismenorrea se clasifica en dos tipos; primaria y secundaria, que atienden a la causa de la misma.

  • Dismenorrea primaria: Dolor menstrual sin presencia de patología en los órganos pélvicos. Son pacientes que según las pruebas y analíticas están sanas. 
  • Dismenorrea secundaria: Dolor menstrual donde hay una causa identificada en el suelo pélvico o en los órganos pélvicos (endometriosis, infecciones, fibrosis, miomas, etc.)

En la dismenorrea primaria el dolor menstrual suele comenzar desde los primeros ciclos menstruales, y con la edad, o después de haber dado a luz, suele disminuir. En el caso de la dismenorrea secundaria suele comenzar más tarde, cuando aparece la afectación de alguno de los órganos de la pelvis y provoca ese dolor.  

La causa más conocida de la dismenorrea primaria es un exceso de prostaglandinas que causa contracciones del útero dolorosas. Cuando aumentan las prostaglandinas, y hay contracciones, se produce isquemia, hemorragia y dolor. El cuerpo responde con una reacción inflamatoria que lo hace más sensible.

Los síntomas que se suelen presentar con el dolor de regla son: dolor en la parte baja de abdomen, dolor lumbar, sensación de tener que ir a orinar más a menudo, hinchazón abdominal, retención de líquidos, irritabilidad, náuseas y vómitos, diarrea o dolores de cabeza. Los síntomas varían entre unas mujeres y otras, pero ya veis que todos los síntomas que se pueden presentar pueden ser muy molestos e invalidantes.

Y el síndrome premenstrual, ¿Qué es?

No. El síndrome premenstrual aparece después de la ovulación hasta la menstruación y puede dar síntomas parecidos a los del dolor de regla (hinchazón, irritabilidad, etc.). 

Autoconocimiento 

Normalmente hablar de la regla causa rechazo, no solo en hombres, sino también en mujeres, llegando a utilizar palabras como “asco”. Debemos entender la menstruación como algo normal y natural. Conocer tu ciclo menstrual, saber cómo cambia tu cuerpo en este periodo y cómo las hormonas juegan un papel importante es fundamental para ti como mujer. Entender tu cuerpo para poder quererlo y cuidarlo es imprescindible. 

¿La fisioterapia puede hacer algo por mí?

Cuando tenemos un dolor de regla, acudimos al médico especialista para que nos diagnostique y nos oriente en lo que nos pasa. Después de haber descartado cualquier problema que nos pudiera estar generando ese dolor podemos acudir al fisioterapeuta. Tras realizar una valoración de tu suelo pélvico y un diagnóstico fisioterápico, tenemos un amplio abanico de técnicas que pueden ayudarte a mejorar los signos y síntomas e incluso llegar a eliminarlos. 

  • Conciencia corporal. Ser conscientes de nuestra pelvis y suelo pélvico. Es fundamental saber cómo funcionan y cómo es nuestro ciclo menstrual.
  • Educar al paciente en el dolor. Identificar cómo es el dolor y qué formas tiene de aliviarlo. 
  • Trabajar el diafragma. Muy importante el trabajo de la respiración. Diafragma y suelo pélvico están directamente relacionados. Es fundamental mantener un diafragma libre de tensiones. 
  • Terapia manual, osteopatía y técnicas de masaje. Trabajar la movilidad de las articulaciones. Eliminar las tensiones que pueda haber en ligamentos, músculos y fascias. Normalizar la situación de los tejidos de la zona que estén afectados. 
  • Drenaje linfático. Se trata de un masaje suave que se aplica sobre el sistema circulatorio y tiene como objetivo mejorar la circulación y del sistema linfático. Es muy eficaz en personas que tienen tendencia a la retención de líquidos (uno de los síntomas que puede dar la dismenorrea).
  • Ejercicio y estiramientos. Mejorar la vascularización, la calidad de los tejidos y disminuir el dolor. 
  • Además, hay otros elementos como la diatermia (corrientes de alta frecuencia que provocan un aumento de la temperatura y llegan a zonas profundas) o el TENS (Estimulación Eléctrica Nerviosa Transcutánea) que también pueden ser de gran utilidad para mejorar la circulación, relajar la musculatura y regular el dolor. 

Existen tratamientos más allá de los antiinflamatorios y las pastillas anticonceptivas (no quiero decir que a veces no sean necesarios) que pueden ser muy útiles y la fisioterapia puede ofrecerte muchas técnicas que pueden ayudarte a mejorar y aliviar tu dolor. 

¿Qué puedes hacer tú desde casa?

  • Ejercicio físico. No llevar una vida sedentaria es fundamental ya que regula los niveles de prostaglandinas en el cuerpo (esa sustancia que hemos dicho que nos provocaba el dolor). El deporte es un antiinflamatorio natural que además nos produce una sensación de bienestar por la producción de endorfinas. 
  • Hacer cambios en la alimentación para regular la inflamación y la retención de líquidos. Acude a un profesional de la nutrición que te guíe y te oriente sobre cómo debes comer y qué es lo que más te conviene.
  • Controla tu ciclo menstrual y contrólate. ¿Cuánto dura tu ciclo menstrual? ¿Cuándo ovulas? …
  • El calor en la zona baja del abdomen o zona lumbar siempre es un buen aliado que va a aliviarnos cuando sentimos mucho dolor. 
  • Usa técnicas de relajación y respiración que te ayuden a conectar contigo misma. 

No te resignes y aceptes sufrir un dolor intenso una vez al mes. En tu mano tienes el poder de cambiarlo buscando ayuda en profesionales especializados. El tratamiento que puede darte la fisioterapia unido a un cambio en tus hábitos, tu alimentación, tu hidratación y el cuidado de tu suelo pélvico son claves para vivir la menstruación de la mejor manera posible.