ORGASMO Y SUELO PÉLVICO

¿Sabías que existe una relación muy estrecha entre los orgasmos y el suelo pélvico? Cuando hablamos de tonificar o ejercitar el suelo pélvico nombramos los ejercicios de Kegel, las bolas chinas, los hipopresivos… pero, ¿y los orgasmos no podrían ser una buena manera de ejercitarlo también? Vamos a hablar de ello en el Blog de hoy. 

Orgasmo, ¿cómo se produce?

Los seres humanos, ante un estímulo sexual, experimentamos una serie de cambios fisiológicos que conforman la respuesta sexual humana. El orgasmo forma parte de esta respuesta sexual. Durante esta fase aumenta la frecuencia cardiaca y respiratoria y se producen contracciones involuntarias de la musculatura pélvica, la vagina, el útero y el esfínter anal, entre otras cosas. 

Un poco de historia…

El orgasmo no siempre fue un tema tabú. Durante el siglo XIX y principios del siglo XX, era un tema presente en la sociedad ya que era la forma de tratar los síntomas de la “histeria”.  El término que se utilizaba, no era orgasmo sino “paroxismo histérico” (se consideraba el deseo sexual reprimido de las mujeres una enfermedad). En este periodo y debido al esfuerzo que les suponía a los médicos hacer este masaje (que no dejaba de ser una masturbación) se inventó el vibrador con un fin médico: poder tratar la histeria. (En la película Hysteria cuentan esta historia, ¡Os la recomiendo!)

A partir de los años 20 con la aparición de los vibradores en el cine porno y la religión siempre presente, estos pasaron a ser juguetes sexuales y con ello, el orgasmo volvió a ser un tema tabú. 

A mitad del siglo XX, William Masters y Virginia Jonhson describieron el ciclo de respuesta sexual humana, el cual constaba de cuatro fases: excitación, meseta, orgasmo y resolución. Unos años más tarde, Kaplan añadió el deseo como la primera fase de esta respuesta sexual. 

  • Deseo: El deseo son emociones, pensamientos o sentimientos que nos predisponen sexualmente y nos motivan. Podríamos resumirlo como las ganas de tener sexo. En las mujeres, esta fase puede producirse después de la excitación. 
  • Excitación: Respuesta del cuerpo al deseo. Cada persona tiene estímulos distintos que le provocan la excitación (caricias, palabras, estímulos visuales…). En esta fase el clítoris sufre una erección (Si, así es, una erección como la del pene), aumenta la lubricación, la vascularización y hay dilatación de la vagina y la vulva. Los músculos comienzan a tensionarse. 
  • Meseta: Se trata de una fase de mayor excitación, todos los cambios que se habían producido se mantienen e incluso se intensifican. Esta fase se conoce como “plataforma” y es previa al orgasmo. El diámetro de la vagina en su tercio más externo se estrecha (por el aumento de la vascularización), y el útero se eleva. Esta fase puede prolongarse de forma voluntaria. 
  • Orgasmo: Se trata de una sensación temporal de placer extremo e intenso que tiene efectos sobre las esferas emocional, mental y física. Se producen contracciones rítmicas de la musculatura de la pelvis, el útero, el esfínter anal e incluso de músculos fuera de la pelvis. En esta fase se libera una gran cantidad de oxitocina (la hormona de la felicidad).
  • Resolución: Es la vuelta a la calma, se trata de un momento relajante en el que todavía están presentes muchas hormonas como las endorfinas o la oxitocina. 
Ciclo de respuesta sexual humana

Si queréis saber más sobre cómo se descubrió este ciclo de respuesta sexual humana os recomiendo la serie Masters of Sex

Beneficios de los orgasmos en nuestro suelo pélvico

  • Entrenamiento de la musculatura. Cada vez que tenemos un orgasmo intenso se producen entre diez y quince contracciones involuntarias por segundo de la musculatura.  Además, es una de las pocas formas que tenemos de trabajar el tono de la musculatura involuntaria (con ejercicios como los de Kegel, solo podemos trabajar la musculatura voluntaria, aquella que contraemos conscientemente).
  • Aumenta la circulación sanguínea y la lubricación. Fundamental para que los tejidos se mantengan sanos, nutridos y con buena calidad. 
  • Disminuye el diámetro de la vagina. Este efecto puede ser muy útil en pacientes con un hipotono (en algunos casos puede darse tras el parto). Además, el cierre de la vagina puede mejorar la sensibilidad durante las relaciones sexuales, no solo durante el orgasmo, sino durante todo el proceso. 
  • Durante la menopausia o tras una histerectomía, donde hay una caída importante de los estrógenos, se produce una atrofia vaginal, así que una buena forma de combatirla es con los orgasmos. 

Entonces, ¿trabajar el suelo pélvico también puede mejorar los orgasmos no?

CLARO, es la pescadilla que se muerde la cola. Más orgasmos, más contracción de suelo pélvico. Más fuerza en el suelo pélvico, más intensidad en los orgasmos. Ya hemos dicho que durante el orgasmo se producen contracciones de la musculatura de la zona pélvica. Si esa musculatura está débil nos costará más llegar al orgasmo y seguramente, será menos intenso, por lo que, un buen tono de la musculatura del periné mejorará la calidad y la intensidad de tus orgasmos. 

Y no solo eso…

Además de los efectos que tiene sobre nuestro suelo pélvico, el orgasmo tiene múltiples beneficios que tienen que ver con el bienestar y la salud mental. La liberación de hormonas durante el ciclo de la respuesta sexual como la oxitocina o las endorfinas provocan estados de placer, relajación y alegría. Es una buena forma de combatir el estrés y sentirse bien. 

Y, ¿Es verdad que existen diferentes tipos de orgasmos?

A día de hoy sigue habiendo mucho debate respecto de este tema. No existe consenso. Se ha hablado durante mucho tiempo de mujeres con orgasmos clitorianos y mujeres con orgasmos vaginales, pero ¿realmente es así? ¿O simplemente el orgasmo vaginal es una estimulación interna del clítoris? (Sí amigas, el clítoris es mucho más grande de lo que parece, y también tiene terminaciones nerviosas en la vagina). En mi opinión, no se puede hablar de tipos de orgasmos porque el orgasmo siempre es lo mismo, una descarga de esa tensión sexual (rodeada de los cambio fisiológicos que supone), lo que cambia es la manera de desencadenarlo y cómo lo sentimos según la zona que nos estimulen (esto es algo subjetivo de cada persona). ¡Queda mucho por investigar!

Sea lo que sea, pienses como pienses, puedes probar y experimentar ¿Qué sientes tú?

Conocer tu cuerpo, es la mejor manera de poder disfrutarlo sola/o o en compañía. Tener un suelo pélvico sano y fuerte mejora la calidad de tus relaciones sexuales (que no se limitan solo al orgasmo), haciéndolas más placenteras e intensas. 

Las relaciones sexuales (¡no hace falta que sean en pareja!) nunca deberían ser un tema tabú. Son placenteras y saludables y traen infinidad de beneficios. Disfruta, conócete y déjate llevar. ¿A qué esperas? 

Espero que te haya gustado el post de hoy.

¡Muchas gracias por leer!

3 comentarios en «ORGASMO Y SUELO PÉLVICO»

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